Inter renueva a Dimarco hasta 2030 tras interés del Barça
El intento tardío del Barcelona por Federico Dimarco agitó los despachos del Inter. Tanto, que en el club italiano han pasado de la calma a la reacción inmediata: ya trabajan en una renovación de largo alcance para el lateral hasta 2030.
El diario Sport destapó que el nombre de Dimarco apareció en la lista de opciones azulgranas en los últimos días de mercado. Hubo conversaciones entre clubes e incluso se llegó a poner sobre la mesa un intercambio directo de laterales: Dimarco por Alejandro Balde. La operación nunca despegó, pero el simple interés del Barça encendió las alarmas en San Siro.
Inter acelera tras el aviso
Según La Gazzetta dello Sport, la respuesta del Inter ha sido clara: blindar a uno de sus jugadores clave. Dimarco, de 28 años, tiene contrato hasta 2027, con opción a una temporada adicional. Lo lógico parecía activar esa cláusula. No ocurrió. Y el jugador no escondió su extrañeza.
“Me esperaba que el club me llamara para hablar conmigo después de lo que hice el año pasado”, admitió recientemente. Sus palabras sonaron a aviso. Y en el Inter han tomado nota.
La reunión que lo cambió todo llegó en Madrid, en la previa del duelo de Champions contra el Real. Allí, el nuevo director deportivo nerazzurro, Dario Baccin, se sentó con Arturo Canales, agente del futbolista. Ese encuentro ha servido para encarrilar la ampliación hasta 2030 y acelerar unos tiempos que el mercado había forzado.
El peso de un lateral top
Las conversaciones parten del salario actual de Dimarco: 4 millones de euros netos. Una cifra alta, pero asumida en el club como el peaje lógico para retener a uno de los mejores laterales izquierdos del momento. Inter sabe lo que tiene y, tras el susto, no quiere volver a jugar con fuego.
Mientras tanto, el Barcelona observa. Necesita soluciones en el costado izquierdo: solo cuenta con un lateral puro, Alejandro Balde, y ahora mismo el canterano no entra en los planes de Hansi Flick. De ahí que Dimarco encaje tanto en el perfil buscado: calidad contrastada, experiencia, madurez competitiva.
El interés azulgrana no ha desaparecido, pero el escenario cambia rápido. Si el Inter cierra el nuevo contrato hasta 2030, el margen de maniobra del Barça se reducirá a una operación muy costosa o a buscar alternativas. Y en un mercado donde los laterales de nivel escasean, cada movimiento pesa el doble.






