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Inter y su interés por Curtis Jones: negociaciones con Liverpool

Inter ha elegido objetivo para reforzar su sala de máquinas y no es un nombre menor: Curtis Jones. El club nerazzurro ya se ha movido con decisión y ha puesto sobre la mesa una oferta de 30 millones de libras para sacar al centrocampista de Liverpool y llevarlo al San Siro este verano. La respuesta desde Merseyside fue inmediata: negativa.

El club de la Premier exige una cifra cercana a los 40 millones de euros para sentarse a negociar la salida de uno de los productos de su academia. No se trata solo de un jugador, sino de un símbolo de la cantera, y Liverpool no está dispuesto a regalarlo.

Marotta, Ausilio y Chivu, alineados

En Milán, sin embargo, la determinación es total. Beppe Marotta y Piero Ausilio lideran la operación con la frialdad de quien ya ha manejado grandes dossiers de mercado. Ambos se reunieron recientemente en una cena estratégica con Cristian Chivu, técnico del primer equipo, para trazar la hoja de ruta del verano.

En esa mesa, el nombre de Jones no fue uno más. Chivu lo señaló de forma directa. Quiere un perfil específico para su engranaje táctico: un séptimo centrocampista con capacidad para romper ritmo, alterar partidos y ofrecer una variante distinta en su sistema preferido. En la libreta del rumano, el encaje es claro: el inglés de 25 años cumple con todo lo que pide.

El contexto le favorece. Jones ha ido perdiendo peso en la plantilla de Liverpool con la llegada de Andoni Iraola. De pieza importante ha pasado a verse en la periferia del proyecto, y el descontento crece. El jugador, según se desprende del entorno de la operación, ve con buenos ojos un cambio de aires y la posibilidad de relanzar su carrera en la Serie A.

Un inglés no llega solo

Si Jones aterriza en Milán, no será el único británico en el vestuario. Inter ya está ultimando la incorporación de John Stones procedente de Manchester City. El defensa se encuentra en Italia pasando las pertinentes pruebas médicas, paso previo a la firma de un acuerdo que el club da prácticamente por encarrilado.

La llegada casi simultánea de Stones y el posible fichaje de Jones dibujan un Inter con un marcado acento inglés en su columna vertebral. Para Chivu, dos piezas de alto nivel en zonas clave del campo. Para la dirección deportiva, una apuesta clara por experiencia internacional contrastada.

El problema de la sobrepoblación

Hay, sin embargo, un obstáculo evidente: el overbooking en el centro del campo. Inter acumula opciones en esa zona y necesita aligerar peso antes de dar el golpe definitivo por Jones. No es solo una cuestión numérica, también financiera: hacen falta ventas para cuadrar cuentas y abrir espacio salarial.

El caso más urgente se llama Davide Frattesi. El internacional italiano busca una salida para relanzar su carrera lejos de Milán. Quiere minutos, protagonismo y un nuevo contexto competitivo. Inter, por su parte, está dispuesto a escuchar, pero todavía no ha recibido ofertas que se acerquen al valor que considera justo por el jugador.

En paralelo, el club planea desprenderse de Kristjan Asllani, otro centrocampista que no termina de encontrar hueco en la rotación. Y una primera pieza ya ha caído: el joven Ebenezer Akinsanmiro ha hecho las maletas rumbo a Monza. Cada salida es un pequeño paso hacia el espacio que necesita Jones.

Para la directiva, mover a estos jugadores no es un lujo, es una condición indispensable. Sin esas salidas, el fichaje del inglés se complica tanto en lo económico como en la gestión del vestuario.

Juego de paciencia con Liverpool

Inter, acostumbrado a navegar mercados complejos, está dispuesto a esperar. El plan pasa por estirar la negociación hasta finales de agosto, confiando en que el tiempo juegue a su favor y obligue a Liverpool a rebajar sus exigencias.

En Anfield se enfrentan a un dilema incómodo. Mantener a un futbolista formado en casa, con peso emocional en la grada, pero relegado a un papel secundario, puede erosionar la relación con el jugador. Tenerlo anclado al banquillo durante semanas, mientras se cierra la ventana de fichajes, aumenta la tensión.

Inter cree que esa presión acabará inclinando la balanza. Que Liverpool, llegado el momento, preferirá un traspaso elevado pero asumible a un conflicto soterrado con un canterano que quiere minutos y protagonismo en otro lugar.

Mientras la plantilla de Liverpool cruza medio mundo en su gira de pretemporada por Hong Kong y Perth, el verdadero partido de este verano se juega en los despachos europeos. Marotta y Ausilio se quedan en el continente, concentrados en mantener abierta la vía de diálogo con los ingleses, ajustando cifras, plazos y condiciones.

La pregunta ya no es solo cuánto vale Curtis Jones en el mercado. La verdadera cuestión es cuánto está dispuesto a arriesgar Liverpool por retenerlo… y hasta dónde llegará Inter para convertirlo en el próximo pilar de la era Chivu.