Inglaterra en el Mundial 2026: Una generación sin excusas
Sesenta años de espera pesan mucho. Demasiado. Inglaterra llega al Mundial 2026 con una mezcla incómoda de obligación histórica y sensación de última oportunidad para varios de sus líderes. Ya no vale con “rozar” la gloria: tras las semifinales de 2018 y las dos finales de Eurocopa perdidas, esta generación está en modo ahora o nunca.
Thomas Tuchel, heredero del proyecto de Gareth Southgate, ha llevado a los Three Lions a la cita con una fase de clasificación impecable: ocho victorias, ninguna derrota, ni un solo gol encajado. Un récord europeo. El entusiasmo, sin embargo, se enfrió con dos amistosos grises en marzo ante Uruguay y Japón. El aviso llegó a tiempo.
Este es el 26 elegido por Tuchel para intentar romper el maleficio.
Thomas Tuchel, un perfeccionista ante su mayor examen
El seleccionador aterrizó en Inglaterra con la etiqueta de especialista en grandes noches. Lo respaldan el título de Champions con Chelsea, el triplete doméstico con Paris Saint-Germain y una Bundesliga con Bayern Munich. Con la selección, su impacto ha sido inmediato: nueve victorias en sus primeros diez partidos, igualando a Glenn Hoddle, pero con un matiz demoledor: nueve porterías a cero.
El 90% de triunfos en 2025 (10 partidos, 9 victorias, 1 derrota) dibuja a un equipo fiable, casi clínico. Pero el Mundial no entiende de estadísticas previas. Tuchel, que vio su carrera como jugador truncada por una lesión a los 24 años mientras trabajaba de camarero en Stuttgart, llega a la cita con la misión más grande de su vida deportiva: convertir un grupo acostumbrado a “casi” en un campeón de verdad.
Porteros: la vieja guardia y el heredero que ya llama a la puerta
Jordan Pickford (Everton)
Tuchel dijo en junio de 2025 que “la carrera está abierta” por la portería. En la práctica, nadie ha conseguido apartar a Jordan Pickford. Será su quinto gran torneo consecutivo, una cifra que habla de jerarquía, pero también de la dificultad de destronarle.
Con 82 internacionalidades, solo Peter Shilton ha jugado más veces en la portería de Inglaterra. En grandes torneos suma 26 apariciones, igualando a John Stones y solo por detrás de Harry Kane. Viene de batir el récord de Gordon Banks con una racha de 10 porterías a cero seguidas con la selección y, en la Premier League, solo David Raya ha firmado más partidos sin encajar en las últimas dos temporadas.
Desde aquel penalti detenido a Colombia en 2018, Pickford vive instalado en un permanente examen. Y sigue aprobando.
Dean Henderson (Crystal Palace)
Cuatro años pasaron entre su debut y su segunda internacionalidad. Dean Henderson ha tenido que aprender a esperar. Hoy llega al Mundial como un suplente muy serio, con una trayectoria reciente que le respalda: apenas se ha perdido un partido de liga en las dos últimas campañas y acumula el tercer mayor número de porterías a cero en ese periodo.
Fue clave en la histórica FA Cup de Crystal Palace en 2025: sobrevivió a una revisión de roja en el VAR, paró un penalti y sostuvo al equipo en los momentos críticos. Ya estuvo en las Eurocopas de 2021 y 2024 sin jugar un solo minuto. Esta es su primera Copa del Mundo. Por fin llega con ritmo, galones y algo que antes no tenía: la sensación de que, si entra, el nivel no baja.
James Trafford (Manchester City)
James Trafford es el futuro que ya se asoma. Solo lleva una internacionalidad, un amistoso ante Uruguay en marzo, pero su temporada con Manchester City le ha puesto en el escaparate: jugó todos los minutos en el doblete doméstico de copas, aunque sus apariciones ligueras se limitaron al inicio del curso, antes de la llegada de Gianluigi Donnarumma.
City lo recompró de Burnley después de que firmara 29 porterías a cero en 45 partidos de Championship y se convirtiera en el primer portero nombrado Jugador del Año por la PFA en la categoría. En la memoria de muchos sigue aún su parada de penalti en el último minuto de la final del Europeo sub-21 de 2023 ante España.
Criado en una familia de granjeros en Cumbria, aprendió a conducir en un tractor y tuvo que explicar en casa la regla del fuera de juego. Ahora, su reto es otro: demostrar que no se arruga cuando el escenario deja de ser juvenil y pasa a ser el mayor escaparate del planeta.
Defensas: versatilidad, lesiones y un relevo silencioso
Reece James (Chelsea)
Reece James llega al Mundial con el cuerpo marcado por las lesiones. La última, un problema muscular en marzo, amenazó con dejarle fuera. Era su décima lesión de isquiotibiales desde diciembre de 2020. Regresó justo a tiempo, ocho semanas después, ante Liverpool el 9 de mayo.
Su historial con Inglaterra en grandes torneos es sorprendentemente corto: solo un partido, ante Escocia en la Euro 2020. Se perdió el Mundial 2022 por una lesión de rodilla y la Euro 2024 por otro percance muscular. Ahora, con 26 años y el brazalete de capitán del Chelsea, se presenta ante su gran oportunidad internacional.
Su único gol con la selección fue una falta directa espectacular ante Letonia en marzo de 2025. Es, además, el último superviviente del Chelsea campeón de Europa en 2021 bajo el propio Tuchel. Si su físico aguanta, su banda derecha puede marcar la diferencia.
Ezri Konsa (Aston Villa)
Ezri Konsa se ha convertido, casi sin hacer ruido, en uno de los defensas más fiables del país. Fue el segundo jugador de campo con más minutos en la fase de clasificación, solo por detrás de Harry Kane, y encadenó 11 victorias consecutivas con Inglaterra, igualando un registro que databa de 1910.
En la Premier, solo Virgil van Dijk ha sido regateado menos veces que él entre los defensas con al menos 30 partidos esta temporada. Y desde su debut en 2019, ningún zaguero ha provocado tantas faltas como sus 337. En Serbia, el pasado octubre, marcó su primer gol con la selección y lo definió como un “momento inolvidable”.
Ya jugó tres partidos en la Euro 2024, incluido el duelo de cuartos ante Suiza. Llega al Mundial en su pico de madurez: rápido, contundente y con una serenidad que contagia.
Marc Guehi (Manchester City)
Marc Guehi ha firmado dos años vertiginosos. En 2025 levantó FA Cup y Community Shield como capitán de Crystal Palace. Esta temporada ha repetido FA Cup, pero con Manchester City. Es solo el cuarto jugador en la historia que gana finales consecutivas de Copa con clubes distintos.
Con Inglaterra suma 27 internacionalidades y un gol, logrado en la goleada 0-5 en Serbia en la fase de clasificación. En marzo, Tuchel le entregó el brazalete en la derrota ante Japón. Nacido en Costa de Marfil y criado en el sur de Londres, Guehi creció entre la iglesia de su padre, pastor, y la batería que tocaba en el coro. Hoy dirige otra cosa: la salida de balón de la campeona de Europa.
Tino Livramento (Newcastle United)
Tino Livramento es un comodín de lujo. De sus minutos en la Premier esta temporada, un 61% han sido como lateral derecho y un 39% como lateral izquierdo. Esa capacidad para cambiar de banda con naturalidad seduce a Eddie Howe y a Tuchel.
Su Mundial estuvo en duda por una lesión en el muslo en abril, en un curso ya marcado por problemas físicos y solo 14 titularidades ligueras. Aun así, sus primeros pasos con Inglaterra han sido prometedores: dos de sus cinco internacionalidades llegaron en goleadas 5-0 ante República de Irlanda y Serbia.
Formado durante una década en Chelsea, nunca llegó a debutar con el primer equipo. Southampton lo fichó por cinco millones y lo vendió a Newcastle con 35 de beneficio. Pudo haber jugado para Portugal o Escocia, pero eligió la camiseta blanca. Ahora le toca justificar esa decisión en el escenario más grande.
John Stones (Manchester City)
Tercer Mundial para John Stones, quizá el último. Con 87 internacionalidades y 26 partidos de gran torneo, solo Harry Kane le supera en ese apartado. Pero su temporada en Manchester City ha sido mínima: apenas ocho titularidades.
Es el último vestigio del primer equipo de Pep Guardiola y se marchará este verano tras una década, seis ligas, una Champions, tres FA Cups, cinco EFL Cups y un Mundial de Clubes. Su historia es la de un central brillante castigado por el cuerpo: 32 lesiones distintas, 737 días de baja y solo 294 partidos disputados de los 592 que jugó el City desde su llegada. Bernardo Silva, que llegó un año después, acumula 206 encuentros más.
Dos de sus tres goles con Inglaterra llegaron en el 6-1 ante Panamá en 2018. Si el físico le respeta, sigue siendo el socio ideal para cualquier compañero en el eje.
Nico O'Reilly (Manchester City)
Nico O'Reilly representa la nueva ola táctica. Siempre fue mediapunta, pero su explosión ha llegado como lateral izquierdo total: defiende, se mete por dentro como centrocampista y aparece en el área como un atacante más. Esta temporada, el 77% de sus minutos ligueros han sido en esa banda, con apariciones puntuales como extremo o mediocentro.
Solo Erling Haaland ha jugado más minutos que él en el City este curso. Marcó los dos goles de la final de la EFL Cup y fue titular en la final de la FA Cup. Con Inglaterra suma tres partidos, pero su perfil encaja como un guante en la idea de Tuchel.
Su madre, Holli, dice que supo que sería especial cuando lo tenía con tres meses en las rodillas. El City lo descubrió a los seis años. Creció en el mismo colegio de barrio que Nobby Stiles. Ahora, como entonces, Manchester vuelve a mirar a un lateral que juega como si el campo fuera suyo.
Dan Burn (Newcastle United)
Pocos caminos al Mundial son tan improbables como el de Dan Burn. De recoger carros en un supermercado y cobrar 55 libras por jugar con el filial del Darlington a convertirse en ídolo en St James’ Park. Desde Blyth, con un abono en la grada y un rechazo temprano de la cantera del Newcastle, se reconstruyó en el fútbol modesto hasta llegar a la élite.
Fulham, Yeovil, Birmingham, Wigan, Brighton… y por fin el regreso al club de su infancia. En 2025 marcó en la final de la EFL Cup que dio a Newcastle su primer título doméstico en 70 años. Debutó con Inglaterra con 32 años y 316 días; solo Kevin Davies lo hizo más veterano desde 1951.
Esta temporada se ha repartido entre el lateral izquierdo (38% de sus minutos) y el central zurdo (61%). No es el más fino con el balón, pero pocos compiten con su fiereza y su historia de resistencia.
Djed Spence (Tottenham Hotspur)
Djed Spence entra en la lista con la mandíbula rota. Literalmente. Se lesionó tres días antes de que se anunciara la convocatoria, pero Tuchel no quiso renunciar a su versatilidad: diestro de origen, ha jugado casi siempre como lateral izquierdo con Tottenham este curso, en la que ha sido su temporada con más minutos en la élite.
Se estrenó con Inglaterra en septiembre ante Serbia, convirtiéndose en el jugador número 80 de Spurs en vestir la camiseta nacional. Su trayectoria en el club londinense ha sido un vaivén: fichado por Antonio Conte en 2022, tardó 881 días y tres cesiones en ser titular por primera vez. Incluso fue excluido de la lista de la Europa League 2024-25 antes de ganarse un sitio y participar como suplente en la final ganada a Manchester United.
Su presencia en el Mundial es la recompensa a una resistencia poco habitual en el fútbol moderno.
Jarell Quansah (Bayer Leverkusen)
Jarell Quansah dejó su club de infancia, Liverpool, para crecer. Y lo ha hecho. En su primera temporada con Bayer Leverkusen disputó 11 partidos de Champions y se consolidó como central de futuro, con capacidad para salir jugando y adaptarse incluso al lateral derecho.
Llegó a la cita con solo una internacionalidad absoluta, estrenada en noviembre tras haber sido convocado por tres seleccionadores distintos —Gareth Southgate, Lee Carsley y Tuchel— en cinco listas. En 2025 fue pieza clave en el título del Europeo sub-21.
En Liverpool, donde se formó desde los cinco años, cerró la campaña del título de 2025 con solo 13 partidos ligueros, cuatro como titular. Decidió que necesitaba ser protagonista. El Mundial le ofrece ahora otro tipo de escaparate.
Centro del campo: motor inagotable y talento que exige balón
Jude Bellingham (Real Madrid)
Jude Bellingham llega al Mundial buscando su mejor versión. Su temporada con Real Madrid ha sido irregular, marcada por una operación de hombro y un tramo final sin el brillo del curso anterior. Tuchel incluso lo dejó fuera de las convocatorias ante Gales y Letonia, y admitió que podría haberlo hecho aunque estuviera al cien por cien.
Aun así, sus números con Inglaterra en grandes torneos impresionan: gol a Irán en 2022, y tantos ante Serbia y Eslovaquia en la Euro 2024. Con solo 22 años, ya suma 15 partidos en grandes campeonatos y está a las puertas de las 50 internacionalidades, cifra que lo convertiría en el inglés más joven en alcanzarla.
En 2023-24 firmó 23 goles y 12 asistencias para llevar a Real Madrid a Liga y Champions, con premios individuales en LaLiga y la UEFA. Si encuentra su ritmo, el techo de esta selección sube un piso.
Elliot Anderson (Nottingham Forest)
Elliot Anderson apenas lleva nueve meses en la absoluta y ya es indiscutible para Tuchel. El técnico lo definió como “un futbolista de élite con la actitud adecuada”. Las cifras lo respaldan: solo James Garner ha corrido más kilómetros que sus 403,5 en la Premier esta temporada. Es el jugador que más veces ha recuperado la posesión (302) y el centrocampista con más pases completados (1.999).
Formado en Newcastle desde los ocho años, tuvo que salir en 2024 a Nottingham Forest por las normas de sostenibilidad económica de la Premier. Eddie Howe admitió que fue “el traspaso más reacio” de su carrera. Anderson, que pasó por todas las categorías inferiores de Escocia hasta la sub-21, decidió cambiar de bandera en el momento justo.
Es el pulmón y el metrónomo de esta Inglaterra. Y corre como si el Mundial no tuviera prórroga.
Morgan Rogers (Aston Villa)
Morgan Rogers ha jugado prácticamente todo. Solo Harvey Barnes ha participado en más partidos que sus 55 esta temporada en las cinco grandes ligas europeas. Además, ha sido el tercer jugador que más distancia ha recorrido en la Premier 2025-26. En Aston Villa ha sido titular en todos los encuentros salvo uno en los últimos dos cursos.
Con Inglaterra, Tuchel apenas ha prescindido de él: ha jugado en todos los partidos del seleccionador salvo en los amistosos de preparación del Mundial. Su único gol llegó ante Gales en octubre de 2025 y lo convirtió en el trigésimo cuarto futbolista de Aston Villa en marcar con la selección, igualando el récord histórico de un club con Manchester United.
Es el inglés más joven en ver puerta en una gran final europea desde Steven Gerrard en 2001. Llega con piernas, confianza y un papel cada vez más central en el engranaje del equipo.
Declan Rice (Arsenal)
Declan Rice es el eje. No ha marcado aún en 19 partidos de grandes torneos, pero su importancia va mucho más allá del gol. Ha sido titular en los últimos 19 partidos oficiales de Inglaterra antes de este Mundial, una muestra de la fe absoluta que despierta.
Su durabilidad es asombrosa: solo se ha perdido 17 partidos de liga en ocho temporadas y solo cuatro desde que llegó a Arsenal, donde ha disputado 157 de 171 encuentros posibles. Este año se quedó sin el premio de la Asociación de Periodistas, pero voces autorizadas como Ian Wright ya le han puesto techo: “Si Inglaterra gana el Mundial, debería haber un trofeo nuevo por encima del Balón de Oro para Declan Rice”.
Formado en la academia de Chelsea, se hizo futbolista de élite en West Ham, donde marcó 15 goles en 245 partidos y levantó la Conference League en su despedida. Nacido en Kingston upon Thames, jugó tres amistosos con Irlanda antes de cambiar de selección. Hoy es el capitán silencioso del proyecto.
Kobbie Mainoo (Manchester United)
Kobbie Mainoo ha vivido una temporada partida en dos. Hasta el 17 de enero no fue titular en liga con Manchester United. El técnico Ruben Amorim resistió las presiones para alinearlo. Todo cambió con la llegada de Michael Carrick: 15 partidos de 16 posibles desde entonces y renovación hasta 2031.
Carrick lo definió como un centrocampista “completo” tras un partido ante Brentford a finales de abril. Mainoo celebró en mayo su encuentro número 100 con la camiseta del United. Ya sabe lo que es decidir una final: marcó el gol clave en la FA Cup 2024 ante Manchester City.
Con Inglaterra fue protagonista en la Euro 2024, titular en todas las eliminatorias hasta la final. Después, su bajón de minutos en el club le dejó fuera de la selección desde septiembre de 2024 hasta marzo de 2026. Ahora regresa con 12 internacionalidades y la sensación de que, si está bien, su sitio está en el once.
Jordan Henderson (Brentford)
Jordan Henderson llega al Mundial como el guardián de la memoria reciente de Inglaterra. Si juega, se convertirá en el primer inglés en disputar cuatro Copas del Mundo y en el primero en participar en siete grandes torneos, por delante de Sol Campbell, Steven Gerrard y Wayne Rooney.
Su debut con la selección se remonta a hace más de 15 años. Solo Stanley Matthews, Peter Shilton y Rooney han tenido carreras internacionales más largas. Su último gol llegó en el Mundial 2022 ante Senegal, y sus 19 partidos de gran torneo lo colocan, pese a todo, “solo” en el duodécimo lugar histórico.
Ahora, en Brentford, ya no es el motor físico que fue en Liverpool, pero su peso en el vestuario sigue siendo enorme. En un Mundial que puede ser su despedida, su rol se mide tanto en minutos como en voz.
Eberechi Eze (Arsenal)
Eberechi Eze ha vivido un año de ensueño. Cinco de sus siete goles ligueros con Arsenal llegaron ante Tottenham, el club que estuvo a punto de ficharlo antes de su regreso al Emirates. Se ha convertido en el segundo jugador en la historia en marcar cuatro o más tantos en un mismo curso de derbis del norte de Londres, algo que solo había logrado Ted Drake en 1934-35.
En su primera temporada en Arsenal ha levantado la Premier League tras un traspaso de 67,5 millones desde Crystal Palace, donde ya había sido héroe con el gol que dio la FA Cup de 2025. Con Inglaterra suma 16 internacionalidades y dos goles en partidos de clasificación ante Letonia y Serbia.
En la Euro 2024 participó en tres encuentros saliendo desde el banquillo. Esta vez llega con más peso, más confianza y un título de liga que le cambia el estatus.
Delantera: goles descomunales y cuentas pendientes
Harry Kane (Bayern Munich)
Harry Kane aterriza en el Mundial en la temporada más goleadora de su carrera: 63 tantos en 55 partidos entre club y selección. Desde su primer gol con Leyton Orient en 2011 hasta el número 500, logrado en febrero ante Werder Bremen, su trayectoria es la de un depredador insaciable.
Su relación con el punto de penalti roza lo inhumano: 108 aciertos de 121 intentos, un 89% de efectividad, incluyendo tandas. Desde el fallo ante Francia en 2022, ha marcado 47 de sus últimos 50 lanzamientos. En grandes torneos suma 15 goles; solo Jurgen Klinsmann, Gerd Müller, Miroslav Klose y Cristiano Ronaldo le superan en Europa.
Necesita tres tantos para superar el récord inglés de Gary Lineker en Mundiales (10) y uno más para entrar en el top-10 histórico de goleadores internacionales, igualando a Neymar y Godfrey Chitalu con 79. Ya ha dejado atrás los 77 de Pelé. Llega con hambre, estadísticas de videojuego y la sensación de que esta es su gran cita con la historia.
Marcus Rashford (Barcelona, cedido)
Marcus Rashford conoce bien los grandes torneos: 18 partidos entre Mundiales y Eurocopas, aunque solo dos como titular. En Qatar marcó tres goles —uno a Irán y dos a Gales— y podría entrar en el top-10 histórico de apariciones de Inglaterra en grandes campeonatos si avanza en la competición.
Su producción reciente con la selección ha sido modesta: un solo gol en sus últimos 13 partidos, un penalti en el 0-5 en Serbia en septiembre. Sin embargo, su cesión al Barcelona le ha devuelto chispa: 48 encuentros, 14 goles, 11 asistencias y una falta directa en el Clásico de mayo que selló la Liga. Hansi Flick elogió su “mentalidad perfecta” tras perder la titularidad en favor de un Raphinha recuperado.
Rashford llega como un arma que puede cambiar partidos desde la banda o el banquillo. Inglaterra necesitará su pegada en noches cerradas.
Anthony Gordon (Newcastle United)
Anthony Gordon ha vivido una temporada de contrastes. En liga solo ha marcado siete goles —cuatro de penalti—, pero en la Champions se ha desatado: solo Kylian Mbappé, Harry Kane y Khvicha Kvaratskhelia han superado sus 10 tantos en la competición. Es el segundo inglés, tras Kane, que alcanza la decena en una misma edición.
Ante Qarabag firmó cuatro goles en una sola primera parte, una rareza estadística en la historia del torneo. Con Inglaterra suma 17 internacionalidades, pero su experiencia en grandes torneos se reduce a dos minutos ante Eslovenia en la Euro 2024.
Tras volver de una pequeña lesión de cadera en abril, Eddie Howe lo dejó varias veces en el banquillo pensando en el futuro, con Gordon fuertemente vinculado a un posible traspaso a Bayern Munich. Llega al Mundial como un extremo en plena madurez europea, con la sensación de que el gran salto puede estar a la vuelta de la esquina.
Bukayo Saka (Arsenal)
Bukayo Saka está a las puertas de una cifra simbólica: con 48 partidos internacionales, puede convertirse en el cuarto futbolista en alcanzar las 50 internacionalidades vistiendo la camiseta de Arsenal, junto a Ashley Cole, Tony Adams y David Seaman.
Ya es el máximo goleador gunner con la selección, por delante de Cliff Bastin, tras su tanto ante Gales en octubre de 2025. En Qatar marcó tres goles en cuatro partidos y se consolidó como referencia ofensiva. Sus cifras ligueras, eso sí, han bajado: tras tres temporadas seguidas con 11, 14 y 16 goles, se ha quedado en seis y siete en las dos últimas.
Esta campaña ha logrado lo que siempre soñó: ganar la Premier con el club de su infancia. “Se reían, bromeaban… ya no se ríen”, dijo sobre las críticas a Arsenal. Llega al Mundial con la medalla de campeón de liga en el cuello y la responsabilidad de ser uno de los rostros del proyecto.
Noni Madueke (Arsenal)
Noni Madueke se define como un “doble amenaza”: puede jugar en ambas bandas, aunque prefiere la derecha. Su primer gol con Inglaterra llegó en la goleada 0-5 en Serbia en octubre y le valió los elogios de Tuchel: rápido, directo, encarador, justo lo que el técnico busca en sus extremos.
Su carrera ha sido poco convencional. Empezó en la academia del Tottenham, pero una conversación entre su padre y el del entonces defensa del PSV Ian Maatsen le abrió la puerta de Holanda. Allí ganó una Copa antes de fichar por Chelsea en enero de 2023, con quien conquistó la Conference League y el Mundial de Clubes la temporada pasada. Hoy viste la camiseta de Arsenal y mira más allá del césped: sueña con la moda como otra forma de expresarse.
En un equipo que a veces peca de previsibilidad, su regate y su personalidad pueden romper partidos.
Ollie Watkins (Aston Villa)
Ollie Watkins llegó a este Mundial con rabia. Quedarse fuera de la prelista de 35 para los amistosos de marzo le dio “combustible en el estómago” para demostrar su valía. Empezó la temporada con solo un gol en sus primeros 19 partidos, pero terminó cumpliendo una marca impresionante: 10 campañas seguidas alcanzando al menos 10 goles ligueros.
En abril se convirtió en el primer jugador de Aston Villa en 66 años en llegar a los 100 goles con el club. Con Inglaterra, su momento cumbre sigue siendo el tanto en el descuento ante Países Bajos que metió a la selección en la final de la Euro 2024. Desde su debut en 2021 suma 20 partidos y seis goles.
No será titular fijo, pero es el tipo de delantero que castiga defensas cansadas y no necesita muchas ocasiones para decidir.
Ivan Toney (Al-Ahli)
Ivan Toney es la gran sorpresa. Pocos imaginaban que un delantero de la liga saudí acabaría en la lista final. Sus números, sin embargo, son difíciles de ignorar: 32 goles en 32 partidos de liga esta temporada con Al-Ahli y 64 tantos en 86 encuentros en sus dos años en Oriente Medio.
Su única aparición con Tuchel fue un tramo final de tres minutos en la derrota ante Senegal en junio pasado. Se quedó sin Bota de Oro en su liga por un solo gol, tras un hat-trick del mexicano Julián Quiñones en la última jornada. Desde el punto de penalti, su fiabilidad roza lo absoluto: antes de marcharse de Inglaterra solo había fallado uno de sus últimos 31 lanzamientos y en Arabia marcó sus primeros 24 antes de errar en febrero.
En 2023 fue sancionado ocho meses por infringir las normas de apuestas de la FA. Hoy, con 30 años y siete internacionalidades, vuelve al primer plano. Si el Mundial se decide desde los once metros, su nombre será uno de los más buscados.
Inglaterra llega a 2026 con un entrenador obsesivo, un capitán en cifras de leyenda, una generación de centrocampistas completa y una batería de atacantes capaz de competir con cualquiera. Ya ha aprendido a llegar lejos. Falta lo único que de verdad cuenta: saber ganar cuando el margen de error es cero. Esta vez, ¿será distinto?






