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Hibernian despide a David Gray: fin de una era

Hibernian ha puesto punto final al ciclo de David Gray como entrenador jefe. El club de Easter Road, noveno en la Scottish Premiership y a solo dos puntos del colista, ha decidido destituir al técnico tras una nueva derrota liguera, esta vez ante el último clasificado, Kilmarnock, el martes.

El golpe no es aislado. Es el cuarto tropiezo en seis jornadas de liga esta temporada y se suma a una racha que ya pesa como una losa en el vestuario y en la grada.

Una racha negra en Easter Road

Los números en casa explican la urgencia. Hibs encadena seis derrotas consecutivas en liga en Easter Road, igualando un récord negativo que el club no veía desde 1920. Más de un siglo después, la estadística vuelve a perseguir a los verdes.

El contraste con las copas es llamativo. El equipo se ha metido en semifinales de la League Cup, pero cayó eliminado de Europa en el play-off de la Conference League ante Gent. Un paso adelante, dos atrás. La sensación de inestabilidad ha terminado por arrastrar al entrenador.

La directiva lo ha asumido como un punto de no retorno: resultados a la baja, actuaciones pobres y una tabla que empieza a dar miedo en septiembre.

Del héroe eterno al técnico destituido

David Gray no era un entrenador cualquiera para Hibernian. Era, y sigue siendo, un símbolo. El hombre que marcó el gol decisivo ante Rangers en 2016 para romper 114 años de espera y levantar la Scottish Cup. Ese cabezazo lo convirtió en leyenda del club.

Retirado como jugador hace cinco años para centrarse en los banquillos, Gray fue nombrado técnico permanente en junio de 2024, con un contrato de tres años, después de hasta cuatro etapas como interino. La apuesta tenía un fuerte componente emocional y también deportivo: conocía la casa como pocos.

Su arranque en el banquillo fue prometedor. Logró un tercer puesto en la campaña 2024/25 y un quinto lugar la temporada pasada. Hibs parecía haber encontrado una cierta estabilidad competitiva tras años de cambios constantes.

Pero la caída reciente ha sido demasiado pronunciada. La dirección ha decidido cortar por lo sano.

Sexto entrenador en menos de cinco años

La salida de Gray agranda una estadística que inquieta a cualquier club: Hibernian busca ahora a su sexto entrenador permanente en menos de cinco años. Antes se marcharon Jack Ross en diciembre de 2021, Shaun Maloney cinco meses más tarde, Lee Johnson al año siguiente, Nick Montgomery en mayo de 2024 y ahora Gray.

El banquillo de Easter Road quema. Y la sensación de ciclo corto se ha convertido casi en norma.

Mientras llega el nuevo nombre, el club ha anunciado que el técnico John Potter asumirá el cargo de forma interina para el partido del sábado ante Aberdeen. En su comunicado, Hibs añadió que “anunciará un nuevo entrenador jefe permanente a su debido tiempo”.

El mensaje del club: agradecimiento y un aviso

El presidente ejecutivo de Hibernian, Ian Gordon, puso voz a la decisión y al adiós a una figura muy querida.

“Dave ha sido una figura inspiradora en el club durante su tiempo aquí, y ha sido un verdadero amigo y un colega fantástico para muchos en el club. En nombre de mi familia, me gustaría agradecerle personalmente todo lo que ha hecho por nosotros desde que llegamos al club”, afirmó.

Gordon subrayó el impacto de Gray en el día a día: “Como persona, constantemente marcó el estándar con su actitud, profesionalismo y ética de trabajo en general, y será muy extrañado en el edificio por todos los jugadores y el personal”.

También recordó sus logros deportivos: “En el campo, ha entregado momentos increíbles a nuestros aficionados y ha aportado un nivel de estabilidad y consistencia que no habíamos alcanzado en los últimos años”.

Y, finalmente, dejó claro el motivo de la ruptura: “En última instancia, esta es una decisión que no hemos tomado a la ligera, pero, por desgracia, como junta teníamos que tomarla debido a la reciente caída en los resultados y en las actuaciones”.

Gray, desafiante hasta el final

Tras la derrota ante Kilmarnock, aún sin saber que el despido estaba a la vuelta de la esquina, Gray habló ante las cámaras de Sky Sports con un tono firme, casi desafiante.

“He estado aquí en tiempos difíciles y he estado aquí en buenos tiempos y no puedes decir que todo es brillante cuando las cosas van bien y luego no esperar un poco de crítica cuando no lo van”, dijo.

El técnico asumió el enfado de la grada: “En cuanto a pedir paciencia, los aficionados están frustrados porque no estamos logrando lo que necesitamos a estas alturas y no estamos ganando suficientes partidos de forma consistente, especialmente en casa. Y lo acepto”.

Y remató con una declaración de intenciones que, horas después, quedó congelada por la realidad: “Todo lo que puedo decir es que, hasta que alguien me diga lo contrario, haré todo lo que esté en mi mano, todo lo posible, como he hecho en este club, para darle la vuelta, y creo que podemos”.

Gray también admitió el golpe anímico dentro del vestuario: “Es un momento difícil para todos, los jugadores, el club, porque hemos vuelto a perder después de un buen resultado el fin de semana y no hemos sido capaces de respaldarlo otra vez”.

Esa fue su última comparecencia como entrenador de Hibernian. Ahora, con el equipo hundido en la parte baja de la tabla, con una racha histórica negativa en casa y otro cambio en el banquillo, la gran incógnita es clara: ¿quién será capaz de devolver estabilidad y ambición a Easter Road en un club que ya no se puede permitir otro paso en falso?