Glasner sufre un debut amargo en el Nottingham Forest
El nuevo proyecto de Oliver Glasner en el Nottingham Forest arrancó con un mazazo. Todo apuntaba a un empate trabajado ante un Leeds United sólido y ordenado, hasta que, a dos minutos del final, apareció el guante de Anton Stach para silenciar el City Ground.
El austríaco, quinto técnico de Forest en menos de un año tras el despido de Vitor Pereira el mes pasado, vio cómo su debut en la Premier League se le escapaba en la jugada que menos quería conceder: una falta frontal, a balón parado, en la recta final.
Un partido de detalles… y de balón parado
El duelo fue áspero, parejo, de pocos espacios. La mayoría de ocasiones nacieron de saques de esquina, faltas laterales o segundas jugadas. Un encuentro más de pizarrón que de inspiración.
Leeds golpeó primero, aunque solo de manera simbólica. Al filo de la media hora, Harry Wilson rozó el estreno soñado. Llegó desde segunda línea, atacó el centro raso de Jayden Bogle y empujó a la red. El City Ground contuvo la respiración… hasta ver el banderín levantado. Fuera de juego y alivio para Forest.
Ese aviso despertó al conjunto local. Antes del descanso, el central Jair Cunha se elevó en el área tras un barullo y cabeceó al poste, con el portero ya batido. El murmullo en la grada se transformó en rugido: Forest cerraba mejor la primera parte y empezaba a ganar duelos.
Tras el descanso, el guion no cambió demasiado. Ola Aina colgó un centro medido que Igor Jesus atacó con decisión, pero su cabezazo se marchó desviado a los 10 minutos de la reanudación. Forest empujaba, sin terminar de encontrar el punto de mira.
Leeds respondió tarde, pero con intención. En el minuto 70, Tarik Muharemovic conectó un poderoso cabezazo que obligó a Matz Sels a estirarse por primera vez de verdad. El guardameta local, casi inédito hasta entonces, tuvo que demostrar reflejos.
La firma de Stach y un Leeds más ambicioso
Cuando el 0-0 parecía inamovible, Stach cambió la noche. El centrocampista alemán se ganó una falta en la frontal tras un contacto con Nikola Milenkovic. Era la zona que todos señalan en la pizarra, pero que pocos ejecutan con precisión.
Stach sí. Uno de los especialistas más fiables de la liga en acciones a balón parado, acomodó el balón, midió la carrera y dibujó una rosca perfecta por encima de la barrera. Sels voló hacia su palo cercano, pero llegó tarde. Minuto 88, 0-1 y un jarro de agua helada sobre el estreno de Glasner.
No fue un destello aislado. Desde el inicio de la pasada temporada, Stach ha marcado cinco goles desde fuera del área, más que ningún otro jugador, y suma ya cuatro tantos de falta directa en ese periodo, cifra que nadie supera. Su pie derecho decidió un partido que nadie terminaba de gobernar.
El nuevo Leeds responde a Farke
El triunfo también tiene lectura de proyecto. Daniel Farke había reclamado más apoyo tras acabar la campaña anterior ocho puntos por encima del descenso. El club reaccionó con fuerza: unos 80 millones de libras invertidos en el guardameta Trafford, el propio Wilson y el defensor bosnio Muharemovic.
Los tres fueron titulares en el City Ground. Trafford justificó pronto el desembolso récord del club por un portero británico con una estirada de foto a los 17 minutos, negando el gol a Igor Jesus. Wilson se movió con inteligencia entre líneas, siempre activo, aunque se quedó con la espina del tanto anulado, con Dominic Calvert-Lewin en posición legal a su espalda.
Muharemovic, por su parte, aportó solidez y presencia aérea en un encuentro donde cada balón parado se sentía como una pequeña final.
Leeds se marcha de Nottingham con algo más que tres puntos: una victoria sufrida, un especialista decisivo y la sensación de que este año puede mirar más arriba.
Forest, en cambio, deberá reaccionar rápido. El próximo capítulo entre ambos llega enseguida: el martes 25 de agosto, de nuevo en el City Ground, en la segunda ronda de la Carabao Cup. ¿Será entonces cuando el proyecto de Glasner empiece a mostrar su verdadera cara?






