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Fabinho y su futuro incierto en Al-Ittihad: ¿Renovación a la baja?

La historia se repite en Jeddah. Cambia el protagonista, no el guion. Esta vez el nombre propio es Fabinho, pieza clave en el centro del campo de Al-Ittihad, cuyo futuro se ha convertido en un pulso directo con la directiva por una sola razón: dinero.

El brasileño, de 32 años, llegó en el verano de 2023 procedente de Liverpool por 46,7 millones de euros. Desde entonces, se ha convertido en el metrónomo del equipo, el hombre que da equilibrio, pausa y jerarquía. Su contrato, sin embargo, expiró al final de la última temporada y la renovación, que parecía un trámite lógico para un jugador de su peso, se ha convertido en un rompecabezas.

Una oferta a la baja que enciende el conflicto

Según el periodista saudí Mohammed Al-Bukairy, la compañía que gestiona el club de Jeddah ya se ha movido para extender el vínculo de Fabinho por una temporada más, hasta junio de 2027. La intención deportiva es clara: quieren que siga siendo el eje del proyecto.

El problema está en las cifras.

La propuesta presentada por la directiva supone una rebaja respecto al salario y los beneficios que el mediocentro ha percibido en los últimos tres años. Un recorte sensible si se toma como referencia su ficha actual, cercana a los 25 millones de euros por temporada.

La reacción no se hizo esperar. Fabinho y su agente transmitieron su malestar, de acuerdo con la versión de Al-Bukairy. No se trata solo de números; para un jugador que ha sostenido al equipo en los momentos clave, la oferta se interpreta como una falta de reconocimiento a su papel dentro del vestuario y sobre el césped.

Aun así, las conversaciones no están rotas. Siguen abiertas, con ambas partes intentando acercarse a una cifra que, al menos, ronde lo que el brasileño venía cobrando. El equilibrio entre el nuevo plan financiero del club y las exigencias del futbolista marcará el desenlace.

El fantasma de Benzema sobrevuela Jeddah

En Al-Ittihad nadie ha olvidado el precedente reciente. El caso de Karim Benzema sigue fresco en la memoria. El francés, apodado “el Gobierno”, también se vio ante una propuesta de renovación a la baja. La historia terminó de la peor manera posible para el club.

Molesto por las condiciones ofrecidas, Benzema cerró de golpe la puerta a cualquier negociación y exigió la rescisión de su contrato. Se marchó libre en el mercado de invierno de 2026 rumbo a Al-Hilal, firmando hasta junio de 2027.

La jugada dejó a Al-Ittihad sin su estrella ofensiva y sin compensación económica. Un golpe deportivo y de imagen. Hoy, irónicamente, es Al-Hilal quien busca desprenderse del delantero, sin hueco para él a nivel técnico y sin éxito, por ahora, en la búsqueda de comprador. Pero el daño ya está hecho en Jeddah.

Ese recuerdo planea ahora sobre el caso Fabinho. En los despachos saben que un nuevo desencuentro con un líder del vestuario podría erosionar todavía más el proyecto. En el vestuario, el mensaje es claro: las figuras quieren sentirse valoradas.

Brasil mira, Europa espera

Mientras el tira y afloja continúa, el mercado se mueve. Varios medios brasileños apuntan que Cruzeiro y Palmeiras siguen de cerca la situación del mediocentro. Ambos clubes ven en Fabinho una oportunidad de mercado si la negociación con Al-Ittihad se rompe definitivamente.

El jugador, sin embargo, mantiene otras prioridades. Su entorno filtra que da preferencia a seguir en Europa o en Arabia Saudí antes que regresar ahora mismo a Brasil. A sus 32 años, todavía se siente en plenitud para competir al máximo nivel y no tiene prisa por bajar el ritmo.

La posición es clara: escuchará propuestas, pero no a cualquier precio. Ni deportivo ni económico.

El peso de un líder en el doblete

Los números de Fabinho con Al-Ittihad explican buena parte de su postura. Desde su llegada en 2023, ha disputado 111 partidos con los “Tigres” en todas las competiciones, con siete goles y nueve asistencias. Pero las estadísticas se quedan cortas para medir su impacto real.

Su influencia se vio, sobre todo, en la temporada 2024-2025, cuando el club firmó un doblete histórico: título de la Saudi Roshn League y triunfo en la Copa del Custodio de las Dos Mezquitas Sagradas. Fabinho fue el ancla, el escudo y, a ratos, el primer constructor de juego. El tipo de futbolista que permite a los demás brillar.

Ese bagaje refuerza su posición en la mesa de negociación. No habla solo un jugador veterano en busca de su último gran contrato. Habla uno de los arquitectos del éxito reciente del club.

¿Lección aprendida o misma película?

La cuestión, ahora, es si Al-Ittihad ha aprendido de la experiencia con Benzema o si está condenado a repetir el guion. Ajustar la masa salarial es una necesidad real en muchos proyectos saudíes, pero elegir a quién se le recorta y cómo se le plantea marca la diferencia entre un vestuario unido y un incendio interno.

Fabinho espera una señal. El club mide cada euro. Entre ambos, un punto medio que definirá no solo el futuro del brasileño, sino también la solidez de un proyecto que se acostumbró a ganar y no quiere volver a empezar de cero.

La pelota ya no está en el césped. Está sobre la mesa de negociación. ¿Se atreverá Al-Ittihad a dejar marchar a su brújula en pleno mapa de reconstrucción?