Chelsea y Simón Escobar: La nueva joya argentina de 17 años
Chelsea lleva años acumulando talento joven como pocos clubes en el mundo. La eterna duda, sin embargo, no cambia: ¿sabe desarrollarlo? En pleno verano de reconstrucción, con Jordan Henderson y Danny Welbeck como fichajes inesperados para apuntalar el vestuario, Xabi Alonso ha decidido ir a contracorriente del plan habitual en Stamford Bridge… sin renunciar a él del todo.
Porque mientras el técnico español reclama experiencia para sostener un equipo que en la 2025-26 ha jugado demasiadas veces al límite de la adolescencia, el club sigue mirando al futuro. Ya han llegado Marco Palestra (21 años), Geovany Quenda (19) y Valentín Barco (22). Y ahora, el siguiente nombre en la lista apunta a Argentina: Simón Escobar.
Un lateral de 17 años que ya mira a la élite
Según Sport Witness (10 de agosto), el conjunto del oeste de Londres se ha metido de lleno en la pelea por el lateral izquierdo de Vélez Sarsfield, una de las irrupciones más comentadas del fútbol argentino. Con solo 17 años, Escobar apenas suma cuatro apariciones con el primer equipo de Vélez.
Solo una de ellas como titular en la Liga Profesional 2026: 90 minutos completos ante Newell’s Old Boys en mayo. Suficiente, al parecer, para que los ojeadores de Chelsea levantaran la ceja y encendieran todas las alarmas internas.
No están solos. Brighton también se ha posicionado y se prepara una batalla directa por un jugador que todavía está dando sus primeros pasos como profesional, pero que ya se mueve en escenarios reservados a muy pocos.
De la pensión de Vélez al césped con Messi
La dimensión de Escobar no se mide solo en minutos de club. Se mide en invitaciones. En este caso, una de las más grandes posibles: Lionel Scaloni lo llamó para entrenar con la selección absoluta de Argentina en la previa del Mundial 2026.
Escobar, un lateral zurdo de 1,85 m (seis pies y una pulgada), no entró en la lista final para el torneo, pero compartió sesiones de trabajo con Lionel Messi y el resto de figuras albicelestes. Para un chico que solo acaba de cumplir 17 años el mes pasado, el salto es casi irreal.
No se quedó ahí. El defensor incluso se sentó en el banquillo en un amistoso frente a Honduras, respirando el mismo aire competitivo que Messi durante los 90 minutos del triunfo por 2-0 de la selección de Scaloni. No jugó, pero el mensaje fue claro: Argentina ya lo tiene marcado.
Un ascenso acelerado y un perfil que encaja en Stamford Bridge
La promoción de Escobar dentro de la estructura albiceleste ha sido vertiginosa. Nueve internacionalidades con la selección sub-17, dos asistencias y la sensación de que su techo está mucho más arriba de esa categoría. Ahora empuja por ganar peso en Vélez, donde cada minuto en el primer equipo parece aumentar su cotización.
Su valor no se limita al rol de lateral. Escobar también puede desempeñarse como extremo zurdo, un detalle que multiplica su atractivo para un club como Chelsea, acostumbrado a explotar perfiles versátiles por banda. Un futbolista capaz de abarcar toda la franja izquierda, con recorrido, altura y margen de crecimiento, encaja de lleno en la idea de inversión a futuro que domina en Stamford Bridge.
Mientras Alonso pide oficio para el presente, la dirección deportiva no quiere renunciar a la posibilidad de asegurarse al próximo gran lateral argentino antes que nadie. El plan es claro: atarlo joven, pulirlo y, si todo sale como esperan, ver cómo su valor se dispara en la Premier League.
Escobar acaba de soplar las 17 velas. Tiene el mundo a sus pies, una selección poderosa siguiéndole los pasos y a dos clubes ingleses listos para pujar. La pregunta ya no es si llegará a Europa, sino quién se atreverá a dar el primer paso y cuánto tiempo tardará en demostrar que este acelerón en su carrera no fue casualidad.






