Celtic busca entrenador mientras Rangers se interesa por Hampus Skoglund
Celtic mira a Robbie Keane mientras Dermot Desmond sondea a Martin O'Neill
El banquillo de Celtic vuelve a convertirse en el epicentro del fútbol escocés. El club de Glasgow ha mantenido conversaciones “constructivas” con Robbie Keane para cubrir la vacante en el puesto de entrenador, un movimiento que apunta tanto al pasado reciente del club como a un golpe de efecto mediático de primer nivel. Habrá más reuniones esta misma semana, señal clara de que la candidatura del irlandés va muy en serio.
Keane, exdelantero de talla internacional y figura muy respetada en las islas, encaja en el perfil que gusta en Celtic Park: carisma, peso en el vestuario y un nombre capaz de sostener la presión de un gigante que no se conforma con dominar Escocia y mira de reojo a Europa. El proceso no está cerrado, pero el simple hecho de que las conversaciones avancen marca el tono de un verano que puede redefinir el proyecto.
Mientras tanto, en los despachos también se mira hacia dentro. El principal accionista, Dermot Desmond, tiene previsto reunirse con el técnico interino Martin O'Neill para medir su disposición a seguir vinculado al club en algún rol. No se trata solo de cortesía institucional. O'Neill es una figura de enorme peso histórico en Celtic y su continuidad, aunque no sea como primer entrenador, podría ofrecer estabilidad y una especie de puente entre etapas.
La combinación de un posible nuevo jefe de vestuario como Robbie Keane y la experiencia de O'Neill en la estructura del club dibuja un escenario interesante: un Celtic que quiere renovarse sin romper con su ADN. La cuestión es hasta qué punto ambas piezas encajan en el mismo tablero y qué papel está dispuesto a aceptar O'Neill en esta nueva configuración.
Rangers se mueve por Hampus Skoglund
Al otro lado de la ciudad, Rangers tampoco se queda quieto. El club de Ibrox ha abierto contacto directo con los representantes de Hampus Skoglund, lateral derecho de Hammarby, que todavía tiene tres años de contrato con el conjunto sueco. Es una operación que, de entrada, no se presenta sencilla: contrato largo, mercado nórdico al alza y un perfil de jugador que suele despertar interés en otras ligas.
Rangers, sin embargo, ha decidido dar el primer paso y tantear la situación. El mensaje es claro: el club quiere reforzar los costados defensivos con un futbolista en plena proyección, capaz de ofrecer recorrido y energía en una posición clave para su estilo de juego. Si la negociación avanza, la batalla estará en el precio y en convencer a Hammarby de desprenderse de una pieza con valor presente y futuro.
West Ham prepara su vida en Championship
En Inglaterra, West Ham United ya trabaja con mentalidad de Championship y ha empezado a mirar con insistencia hacia el mercado escocés. El club londinense ha realizado una primera consulta por Josh Mulligan, centrocampista de 23 años de Hibernian. No es una ofensiva formal, pero sí un paso inicial que refleja planificación: buscan piernas jóvenes, hambre y margen de crecimiento para un campeonato largo, físico y sin tregua.
Mulligan encaja en ese molde. Juventud, capacidad para abarcar metros y una edad perfecta para dar un salto competitivo sin perder proyección. West Ham tantea, pregunta, toma la temperatura al entorno del jugador y al club de Edimburgo mientras diseña un plantel preparado para pelear el ascenso desde el primer día.
El interés de West Ham no se detiene ahí. El club también sigue de cerca a Callum Osmand, delantero centro de Celtic de solo 20 años. Un perfil que encaja en cualquier plan de futuro: atacante joven, formado en un entorno exigente y con techo por descubrir. Sin embargo, ahí aparece el primer muro serio del verano. Los campeones escoceses no tienen intención de dejarle salir.
Celtic considera a Osmand una pieza demasiado valiosa como para desprenderse de ella en plena reestructuración deportiva. Y esa negativa, por ahora firme, lanza un mensaje al mercado: el club puede estar en pleno debate sobre su banquillo, pero no está dispuesto a debilitar su núcleo joven.
Mientras los grandes nombres se sientan a negociar despachos adentro, Escocia se convierte, una vez más, en un tablero donde se cruzan ambiciones: un Celtic que busca entrenador sin perder talento, unos Rangers que rastrean refuerzos en el norte de Europa y un West Ham que mira hacia Glasgow y Edimburgo para reconstruir su futuro inmediato. La próxima decisión puede cambiar no solo un banquillo, sino el rumbo de toda una temporada.






