Camiseta rosa de Sunderland inspirada en Elvis Presley
El estreno de la nueva camiseta rosa de Sunderland, inspirada en Elvis Presley, terminó como una auténtica versión de *Heartbreak Hotel*: gol encajado en el minuto 90 y derrota por 2-1 en el campo de Ipswich.
El club había presentado en junio esta llamativa equipación en colaboración con el legado del mítico cantante estadounidense, una relación que se remonta a finales de la década de 1970. No es casualidad: la canción de Presley *Can’t Help Falling in Love* se ha convertido en himno de partido para la afición de Sunderland durante casi cincuenta años, banda sonora fija en los días de fútbol.
De ahí nació la idea del nuevo diseño: una segunda equipación rosa y negra, colores que evocan los años de irrupción del rey del rock. Un guiño directo a la estética de Presley, a su época dorada y a una conexión emocional muy arraigada en la grada.
Hasta el detalle más pequeño seguía ese hilo. En la cinta interior del cuello, por dentro, se puede leer el título *Can’t Help Falling in Love*. Un mensaje romántico, pensado para reforzar el vínculo entre equipo, historia y afición. Pero los seguidores desplazados a Portman Road seguramente tenían otras palabras en mente para describir la defensa de su equipo tras una derrota tan dolorosa.
En el césped, el cuento se torció pronto. Luke O'Nien se convirtió en protagonista negativo en el primer gol de Ipswich: un pase descuidado en salida de balón fue interceptado por Julio Enciso, que no perdonó y asistió a Emersonn para que firmara el 1-0 en el minuto 24. Un castigo severo a un error grosero en una zona prohibida.
Sunderland reaccionó con carácter y encontró premio antes del descanso. A seis minutos del final de la primera parte, Nilson Angulo ejecutó un magnífico lanzamiento de falta para establecer el 1-1. Golazo y sensación de que el viaje a Suffolk, al menos, traería un punto de regreso.
Parecía que el nuevo rosa iba a estrenarse con un empate trabajado. Pero el fútbol, como las viejas baladas de Presley, también sabe de finales crueles. Y esta vez, el estribillo para Sunderland fue de desconsuelo en el minuto 90.






