Bruno Guimarães y su futuro entre Newcastle y Arsenal
El verano de Bruno Guimarães: retrasos, calma en Newcastle y el tirón de Arsenal
Bruno Guimarães no apareció cuando debía. El brasileño no se presentó el domingo por la noche en la concentración de pretemporada de Newcastle, pese a que en el club daban por hecho su llegada. En cualquier otro contexto, saltarían las alarmas. En St James’ Park, de momento, hablan de calma y de una incorporación prevista ya para hoy.
No es el primer cambio de guion. Es el segundo. El centrocampista, fuertemente vinculado a un posible fichaje por Arsenal, tenía fijado inicialmente su regreso para el viernes. Así lo había explicado el entonces técnico Eddie Howe tras la derrota en pretemporada ante Bristol City, y así lo había repetido su compañero Harvey Barnes.
“Está de vuelta el viernes, así que será bueno verle”, adelantó Barnes. “Es el capitán del club, así que será emocionante tenerle de vuelta. Quieres mantener a tus mejores jugadores. Es una gran parte de lo que estamos construyendo aquí”.
nada de eso ocurrió. El viernes pasó, el domingo también, y Newcastle sigue esperando.
Un capitán en el centro del mercado
La situación se enmarca en un contexto claro: Arsenal aprieta. Según distintas fuentes, las conversaciones con intermediarios ya han girado en torno a una cifra concreta. El número que flota sobre la operación es de unas 80 millones de libras, con un paquete de variables que podría terminar de desbloquear el acuerdo.
Newcastle, mientras tanto, se prepara para un nuevo ciclo en el banquillo. Bruno, si se presenta hoy como se espera, se encontrará con el nuevo entrenador, Matthias Jaissle. El primer cara a cara entre ambos apunta menos a pizarras y sistemas y más a futuro inmediato: seguir liderando a las Urracas o dar el salto definitivo a Londres.
El retraso en su regreso no hace sino subrayar la encrucijada. Su pretemporada, al contrario que la de muchos de sus compañeros, no avanza al ritmo normal de dobles sesiones y amistosos, sino al compás de llamadas, reuniones y números.
Arsenal acelera su verano
Al otro lado del tablero, Arsenal ya se mueve como un equipo en marcha. La plantilla viajará esta semana a Dublín para su segundo amistoso oficial del verano, después de la victoria ante Girona, un duelo en el que el nuevo fichaje Christos Tzolis debutó y marcó.
La columna brasileña del equipo, Gabriel y Gabriel Martinelli, ya se ha reincorporado a los entrenamientos y se espera que tenga minutos en este tramo de preparación. La idea en el club del norte de Londres es clara: sumar a Bruno a ese núcleo y darle a Mikel Arteta un centro del campo con más peso, más control y más jerarquía.
El calendario, sin embargo, aprieta. Si el traspaso se cerrase esta misma semana, el primer escenario razonable para ver a Guimarães con la camiseta de Arsenal sería el amistoso en el Emirates ante Borussia Dortmund el domingo. Para que eso ocurra, la operación debería encarrilarse de forma definitiva en cuestión de días: acuerdo entre clubes, documentos, reconocimiento médico, presentación y primeras sesiones con el grupo.
Demasiados pasos para darlos a medias. O la negociación explota de una vez… o Newcastle verá entrar hoy por la puerta del vestuario a su capitán, con la gran pregunta del verano todavía sin respuesta.






