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Benjamin Sesko y su ausencia en el partido contra Paris Saint-Germain

El Manchester United viaja hacia su gran prueba del verano con una ausencia que empieza a pesar demasiado. Mientras el equipo de Michael Carrick se prepara para medirse a Paris Saint-Germain en Gotemburgo este sábado, todas las miradas vuelven a girar hacia un nombre que no aparece en la lista: Benjamin Sesko.

Lista cerrada, duda abierta

Carrick ha elegido a 22 jugadores para el desplazamiento, con la novedad de Youri Tielemans, que entra por primera vez en una convocatoria desde su fichaje, y con el capitán Bruno Fernandes al mando del vestuario. Es una expedición sólida, pensada para un examen de élite ante los campeones de Europa.

Pero en esa nómina no está el dorsal 30. Otra vez.

Sesko, llamado a ser una de las grandes referencias ofensivas del United, continúa fuera de los planes de partido. Su ausencia no sorprende ya, pero sí inquieta. Sobre todo porque se esperaba que reapareciera precisamente a tiempo para este choque de alto nivel.

Una lesión “no grave” que se alarga

El delantero esloveno, de 23 años, arrastra desde la pasada temporada una lesión en la tibia. Se la agravó en el duelo ante Liverpool y se perdió los tres últimos encuentros del curso. Desde el club se transmitió que no era nada serio, que el ex de RB Leipzig estaría listo para la pretemporada.

La realidad es otra: no ha disputado ni un solo minuto en verano.

Sesko ha sido visto en Carrington, presente pero a medio camino. Trabaja al margen, sin incorporarse todavía a los entrenamientos completos con el grupo. El periodista Steven Railston, del Manchester Evening News, ha explicado que el internacional esloveno está intensificando su rehabilitación y que las previsiones internas apuntan a que llegará a tiempo para el inicio de la nueva campaña.

El mensaje es claro: no hay motivo para el pánico. Eso se repite desde dentro. Pero la impaciencia crece.

El fantasma de Matthijs de Ligt

La falta de claridad en los plazos alimenta el runrún entre los aficionados. No es solo la lesión, es la sensación de déjà vu. Muchos recuerdan el caso de Matthijs de Ligt la temporada pasada: una dolencia que parecía menor, un partido de baja pronosticado… y medio año fuera de los terrenos de juego.

Con Sesko, el guion recuerda peligrosamente a ese episodio. Se habló de un golpe sin demasiada importancia. Se insistió en que estaría listo pronto. Sin embargo, el delantero se ha perdido prácticamente toda la pretemporada y aún no se sabe si se unirá al stage del equipo en la República de Irlanda la próxima semana.

Algo no encaja del todo en la percepción del entorno. El club pide calma, la grada empieza a fruncir el ceño.

El reloj competitivo corre en su contra

Más allá del parte médico, hay un problema que no se cura con palabras: el ritmo de competición. Sesko cerró la pasada temporada con 32 partidos, 12 goles, 1 asistencia y 1.817 minutos sobre el césped. Números que explican por qué el United lo ve como pieza clave de presente y futuro.

Pero un delantero vive de sensaciones, de automatismos, de chispa en el área. Y eso solo se recupera jugando.

Aunque llegue sano al primer partido oficial, lo hará sin la carga de minutos que da una buena pretemporada. Le faltarán duelos, contactos, carreras largas. Le faltará, en definitiva, la finura que se pule en verano. Y el calendario no perdona a los que arrancan a medio gas.

Queda por saber si Carrick podrá darle, al menos, algunos minutos en un amistoso antes de que ruede el balón en serio. Porque una cosa es estar médicamente apto y otra muy distinta estar preparado para soportar el peso de ser el ‘9’ de un club que no admite excusas.

El United ya tiene su gran cita veraniega ante Paris Saint-Germain. La pregunta es si, cuando llegue la hora de la verdad en la nueva temporada, Benjamin Sesko estará listo para ocupar el lugar que se le ha reservado en el centro del ataque o si este verano perdido marcará su arranque de curso.