El Barça se baja de la puja por Julián Álvarez
El Barcelona ha levantado el pie del acelerador en la carrera por Julián Álvarez. No es una renuncia definitiva, pero sí un frenazo en seco a pocos días del cierre de mercado. Según ha podido saber ESPN, el club asume que, salvo giro “radical” de última hora, el argentino no llegará este mes.
El gran obstáculo tiene nombre y apellido: Atlético de Madrid. El club rojiblanco se ha mantenido firme. No quiere vender al internacional albiceleste, pese a que el propio delantero ha expresado públicamente a ESPN su deseo de cambiar de aires. Ni siquiera una oferta cercana a los 100 millones de euros, presentada por el Barça a comienzos de verano, ha movido la postura colchonera.
En el Camp Nou confiaban en que las palabras de Álvarez abrieran una grieta en el muro del Atlético. No ha ocurrido. Deco, director deportivo azulgrana, se ha visto obligado a abrir el abanico y estudiar otras opciones para la posición de ‘9’.
Flick aprieta por un ‘9’; el club duda
Hansi Flick no se mueve un milímetro: quiere un delantero centro. Lo considera imprescindible tras las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres. El técnico alemán entiende que el equipo necesita una referencia fija arriba para sostener su idea de juego.
Dentro del club, sin embargo, no todos comparten esa urgencia. Hay voces de peso que creen que la plantilla ya ofrece suficientes recursos ofensivos, incluso sin un fichaje específico para la posición.
Los nombres internos están claros. Raphinha, Karim Adeyemi, Anthony Gordon e incluso Lamine Yamal son vistos como opciones para actuar por dentro en determinados contextos. Fermín López y Dani Olmo ya han sido utilizados como falsos nueves. El único ‘9’ puro que ha trabajado con el equipo en pretemporada es Hamza Abdelkarim, internacional egipcio de 18 años.
La discusión está servida: reforzar a toda costa o apostar por la versatilidad.
Un mercado lleno de nombres… y de obstáculos
Álvarez sigue siendo el objetivo prioritario a medio plazo. En el Barça no descartan volver a la carga, incluso en enero, si el escenario cambia. Pero el presente obliga a mirar a otros lados.
El club ya tanteó este verano las opciones de João Pedro y Junior Kroupi. Hoy son vías cerradas. El primero ha firmado un nuevo contrato con Chelsea; el segundo, delantero del Bournemouth, estará de baja hasta cuatro meses por una lesión en el pie.
En las últimas semanas han sonado también Lautaro Martínez, de Inter Milan, y Luis Suárez, de Sporting CP. Dos perfiles de alto nivel, pero con un problema evidente: el coste de la operación. A día de hoy, inasumible para la economía azulgrana.
Otro nombre que gusta en la dirección deportiva es Benjamin Sesko. El Barça lo sigue desde hace años, pero la realidad es contundente: fichar ahora al atacante de Manchester United se considera “imposible”.
En LaLiga también han aparecido alternativas. El dúo del Villarreal, Ayoze Pérez y Georges Mikautadze, ha entrado en las conversaciones internas. De Mikautadze, en particular, las fuentes consultadas destacan sus datos y su rendimiento desde que aterrizó en el fútbol español. Ha dejado huella en los informes.
Un rompecabezas sin pieza final
El escenario, a día de hoy, dibuja un Barça atrapado entre la necesidad deportiva y las limitaciones del mercado. Flick aprieta para tener un ‘9’. Deco rastrea opciones en un tablero caro y lleno de negativas. Y el club, dividido entre la apuesta por un fichaje inmediato o la fe en la polivalencia de los que ya están, mira de reojo a enero.
La pregunta es evidente: ¿aguantará el proyecto sin un delantero centro de referencia o terminará el Barça pagando caro este verano sin ‘9’?






