Australia enfrenta el Mundial con bajas clave en su plantilla
Australia encara los cruces del Mundial con una herida abierta y una lista recortada. Matthew Leckie y Jacob Italiano han abandonado la concentración y Tony Popovic se queda con solo 24 jugadores para el tramo más cruel del torneo.
El golpe es doble. Leckie, emblema de los Socceroos y uno de los veteranos del grupo, se lesionó en la pierna durante la derrota ante USA. Italiano, lateral derecho llamado a dar aire fresco por banda, cayó con un problema en la ingle en un entrenamiento previo al empate frente a Paraguay. Dos bajas, dos posiciones sensibles, y cero margen para reaccionar.
Football Australia confirmó que ambos han regresado a los países de sus clubes para continuar la rehabilitación. No habrá sustitutos. El reglamento aprieta y el seleccionador deberá apañárselas con lo que tiene.
Para Leckie, el mazazo es especialmente cruel. El atacante había regresado justo a tiempo al final de la temporada de la A-League tras una larga lesión y su inclusión en la lista mundialista ya había sorprendido a muchos. Había ganado la carrera contra el reloj. Parecía listo para su última gran cita.
“Estoy destrozado por él”, admitió el lateral. “Vi de primera mano este año lo que tuvo que hacer para volver al campo con nosotros en Melbourne City y luego lo que hizo en Sarasota, en la concentración previa. No dejó piedra sin remover y es un mérito enorme para él; no es fácil, no solo físicamente, también mentalmente a su edad”.
El mensaje fue tan emocional como claro: el grupo pierde mucho más que un jugador.
“Todos estamos hundidos por él porque queremos que siga con nosotros. Sabemos lo que nos puede dar como equipo, incluso cuando no juega”, añadió Behich.
Popovic, con las bandas en cuadro
La imposibilidad de reemplazar a Leckie e Italiano deja a Popovic con menos piezas y menos variantes, sobre todo en los costados. El plan debe reescribirse sobre la marcha.
La ausencia de Italiano ya obligó a mover fichas en el empate ante Paraguay. El habitual lateral zurdo Jordy Bos se desplazó al perfil derecho, mientras Behich ocupó su costado natural en la izquierda. Un cambio de guion forzado por la necesidad, que puede convertirse en la nueva normalidad en los cruces.
Behich también tuvo palabras para el joven lateral caído.
“Trabajó muchísimo para ponerse en esta posición y creo que lo hizo muy bien en los partidos que jugó”, subrayó el defensor, consciente de que la oportunidad mundialista se le ha escapado a su compañero en pleno despegue de su carrera.
En lo personal, el veterano lateral no esconde su ambición: “Obviamente vine aquí para jugar. Me he puesto en esta situación para estar involucrado en mi tercer Mundial. He esperado mi momento, he trabajado duro en cada entrenamiento y solo estaba aguardando mi oportunidad”.
La lectura del vestuario, pese al golpe, es desafiante, no derrotista.
“Creo que estamos en un buen estado mental. Obviamente, dos soldados menos, pero tenemos muchos chicos que pueden cubrir posiciones y aportar profundidad”, remató Behich, marcando el tono competitivo de un grupo que se niega a usar las bajas como excusa.
Oakland hoy, Dallas mañana
Australia permanecerá en Oakland hasta el 1 de julio, afinando detalles y reajustando roles. Después volará a Dallas, donde el 3 de julio le espera el duelo de octavos de final, una cita que ya no contará con dos de sus nombres propios.
Sin Leckie, Popovic pierde experiencia, jerarquía y un recurso ofensivo capaz de cambiar partidos desde el banquillo o desde el once. Sin Italiano, se queda sin un lateral específico de banda derecha y se ve obligado a seguir improvisando con Bos y Behich.
El Mundial no espera a nadie. Los Socceroos llegan a la fase de eliminación directa con la plantilla mermada, pero con un mensaje interno claro: dos hombres menos, la misma ambición. Ahora falta saber si esa convicción alcanza para sostenerse cuando el margen de error se reduzca a cero en Dallas.






