Atlético de Madrid inicia pretemporada con goleada y Lookman destacado
El verano del Atlético de Madrid empezó con un mensaje claro: hay sitio para nuevas jerarquías en el frente de ataque. En el primer amistoso de la pretemporada, un 4-1 convincente ante un Getafe plagado de canteranos, el nombre que se quedó grabado fue el de Ademola Lookman.
Dos zarpazos del nigeriano en la primera parte bastaron para encarrilar el partido y, sobre todo, para encender la imaginación de Diego Simeone de cara al curso que viene. No fue un encuentro de gran exigencia competitiva, pero sí un escaparate perfecto para ver quién levanta la mano cuando el balón vuelve a rodar.
Lookman se presenta
Lookman no necesitó demasiado tiempo para marcar territorio. Se movió con soltura entre líneas, atacó los espacios con decisión y firmó un doblete que fue, con diferencia, la mejor noticia de la tarde para el Atlético. Sus dos goles, ambos antes del descanso, dieron forma a un marcador que terminó siendo amplio, quizá más de lo que reflejó el propio juego.
El contexto obliga a matizar: el Getafe presentó una versión muy alejada de la que se verá en competición oficial, con un once repleto de jugadores de la cantera y un banquillo corto de experiencia. La diferencia de jerarquía se notó en cada duelo y en cada transición. El 4-1, brillante para arrancar, no admite grandes conclusiones competitivas, pero sí deja pistas individuales.
La más evidente es que Lookman está listo para reclamar un papel central en los planes ofensivos. Su producción en apenas 45 minutos refuerza la idea de que puede ser algo más que un complemento: puede ser foco, puede ser referencia.
El ensayo de la defensa de tres
Mientras Lookman encendía el marcador, Simeone miraba otra cosa: la pizarra. El técnico argentino apostó por un sistema con tres centrales y carrileros largos, un dibujo que lleva tiempo rondando al Atlético y que vuelve a escena en esta pretemporada.
En ese esquema, Marcos Llorente tuvo un protagonismo especial. Su capacidad para abarcar metros, llegar al área y ofrecer una salida limpia se ajusta bien a un sistema que le pide ir y venir sin descanso. Llorente apareció con frecuencia por zonas adelantadas, atacó el espacio y dio continuidad a las jugadas, una versión muy reconocible de su mejor fútbol.
El dibujo, además, se diseñó pensando en piezas que aún no están plenamente integradas. Alejandro Grimaldo, uno de los fichajes llamados a tener peso, todavía no se ha incorporado a los entrenamientos, pero sus características encajan de lleno en esa idea de carrilero agresivo, con vuelo ofensivo y buen pie para centrar o finalizar.
Queda la gran incógnita: ¿es esta defensa de tres una apuesta de fondo o solo un experimento veraniego? El amistoso no resuelve la duda. Simeone ganó una prueba, no una certeza.
Un grupo aún en construcción
Pese a las ausencias de algunos internacionales que vienen de disputar el Mundial 2026, el Atlético pudo presentar un bloque con una buena base de su plantilla principal. Eso le dio control, ritmo y un punto de solidez que el joven Getafe nunca llegó a igualar.
Dentro de ese contexto, el doblete de Lookman sobresalió como el destello más nítido. El nigeriano aprovechó cada balón que tocó cerca del área, se ofreció como solución constante y dejó la sensación de que puede asumir responsabilidades mayores en una delantera que todavía está definiendo roles y jerarquías.
La pretemporada apenas ha empezado, el dibujo táctico sigue en fase de ensayo y el rival no fue un termómetro real del nivel que exigirá la temporada. Pero hay noches de julio que marcan tendencias. Y en esta, entre una defensa de tres a examen y un vestuario aún incompleto, lo que quedó claro es que el Atlético tiene en Ademola Lookman una carta ofensiva que pide minutos, balón… y escenario grande.






