Arsenal busca a Joaquín Seys para reforzar la defensa
Arsenal no levanta el pie del acelerador en el mercado. Tras lanzarse por Christos Tzolis desde Club Brugge hace apenas unas semanas, el club londinense vuelve a mirar hacia Bélgica. Esta vez, el objetivo tiene nombre y apellido: Joaquín Seys, lateral zurdo internacional belga, tasado en torno a 30 millones de libras.
No es un simple sondeo. El cuerpo técnico de Mikel Arteta lleva tiempo siguiendo al defensor, hasta el punto de haber elaborado un informe detallado que ya descansa en la mesa del entrenador. El mensaje interno es claro: hace falta un perfil distinto en el lateral, alguien que amplíe las variantes de una plantilla que se prepara para defender el título de la Premier League.
Una puja con acento Premier
El interés de Arsenal no llega en solitario. Varios clubes de la Premier League han entrado en escena, y entre ellos sobresale un viejo rival: Manchester United.
El club de Old Trafford, que busca soluciones urgentes para el lateral izquierdo, vio cómo su primer intento del verano se estrellaba. Newcastle United rechazó una aproximación inicial por Lewis Hall y dejó claro que el defensa no está en venta. A partir de ahí, el foco de United se desplazó hacia Seys.
El precio no asusta en Mánchester. Pese a que Club Brugge valora al jugador en unas 30 millones de libras y le restan tres años de contrato, la cifra no se considera un obstáculo insalvable para un club que arrastra problemas crónicos en los laterales y que quiere llegar reforzado a su regreso a la Champions League.
Arsenal, United y Newcastle aparecen en la lista de pretendientes, pero no son los únicos. Aston Villa también se ha sumado a la carrera, obligado a reaccionar tras la salida de Lucas Digne rumbo a PSG, que ha dejado a Unai Emery con un hueco evidente en el costado izquierdo de su defensa.
La irrupción internacional de Seys
El interés no surge de la nada. Seys ha firmado una temporada de crecimiento sostenido y terminó de consolidar su cartel en el último gran torneo de selecciones, donde dejó una impresión muy positiva con Bélgica.
Ese rendimiento ha disparado su valor y ha colocado a Club Brugge en una posición de fuerza. Con contrato largo, sin necesidad económica urgente y un jugador en plena proyección, el club belga no siente presión para vender. Quien lo quiera, tendrá que pagar.
Para Arsenal, el contexto es diferente. Arteta ha sido transparente sobre la estrategia: el club no fichará por fichar. Solo si aparece “el jugador adecuado” se activará la operación. En el caso de Seys, los ojeadores han multiplicado sus viajes y los informes son extensos. El lateral encaja por edad, por margen de mejora y por capacidad para ofrecer una alternativa real en una posición clave en el sistema del técnico.
Un mercado cruzado y sin red
El tablero europeo añade más tensión. A los clubes ingleses se suman dos gigantes del fútbol portugués: Benfica y Porto, también atentos a la situación del defensor de Club Brugge.
Ambos ven en Seys una oportunidad para reforzar un puesto estratégico con un internacional ya contrastado, pero aún con recorrido para revalorizarse. Ese tipo de perfil suele encajar a la perfección en la política deportiva de los grandes de Portugal.
El resultado es una carrera a varias bandas en la que nadie puede dormirse. Cada partido de Seys, cada actuación con su selección, puede elevar un poco más el listón económico y estrechar el margen de maniobra de los interesados.
Arsenal, mientras tanto, calibra el momento de atacar. Ya ha demostrado que está dispuesto a volver al mercado belga cuando ve una oportunidad clara. La pregunta ahora es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿arriesgará Arteta por Joaquín Seys para apuntalar su defensa en plena lucha por el trono de la Premier League, o verá cómo uno de sus rivales directos se adelanta y se queda con una de las piezas más codiciadas del verano?






