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Arsenal busca un nuevo extremo izquierdo tras la negativa de Vinícius

Durante unos días, el Emirates soñó a lo grande. Vinícius Júnior dudaba, la renovación con Real Madrid se atascaba y Arsenal, campeón de la Premier League, se lanzó a una operación casi imposible. Preguntó. La respuesta, al final, fue la previsible: no. El brasileño firmó su nuevo contrato en el Bernabéu y cerró la puerta.

Pero la pregunta dejó huella. Si el listón era Vinícius, ¿qué tipo de extremo zurdo necesita ahora el equipo de Mikel Arteta para defender el título?

Christos Tzolis ya ha llegado desde Club Brugge para ocupar el hueco de Leandro Trossard. Es una apuesta interesante, pero no deja de ser una incógnita en su primer año de regreso a Inglaterra. Gabriel Martinelli, pese a sus momentos de brillo, no termina de generar una confianza absoluta ni en la grada ni, da la impresión, en el banquillo. Morgan Rogers se fue a Chelsea, Bradley Barcola se acerca a Liverpool, Vinícius se queda en España. El abanico parece estrecho.

A partir de los datos de Opta, aparece otra realidad: el mercado ofrece perfiles muy distintos para esa banda izquierda. Algunos son fichajes de presente inmediato. Otros, apuestas de futuro. Y un par de nombres parecen casi una provocación. Pero todos encajan, de una forma u otra, en la idea de un Arsenal que quiere seguir mandando.

Kenan Yildiz, el heredero descarado

Si hay un momento para ir a por Kenan Yildiz, es este. Juventus se quedó fuera de la UEFA Champions League la temporada pasada y necesita una gran venta. El turco viene de firmar un curso 2025-26 que lo coloca en la élite de los jóvenes talentos europeos: 20 intervenciones de gol en 47 partidos con la camiseta bianconera (11 tantos, 9 asistencias).

No es solo cuestión de cifras. Yildiz se metió en la historia del club. Se convirtió en el segundo jugador de Juventus en los últimos 50 años en marcar al menos cinco goles en las primeras 15 jornadas de Serie A antes de cumplir 21 años. El otro en esa lista es su ídolo de infancia: Alessandro Del Piero. Después, fue el primer no italiano del club en llegar a dobles dígitos de goles en una campaña de Serie A antes de los 21. El último en hacerlo había sido Roberto Bettega, en 1970-71.

Su perfil encaja con lo que busca Arsenal: un extremo que no se limite a encarar, sino que también organice. Diestro, pero muy cómodo con la izquierda, Yildiz disparó 73 veces con la derecha y 23 con la zurda en la última Serie A. Para un lateral, adivinar hacia dónde le va a salir es casi un ejercicio de fe.

Y cuando no remata, crea. Entre todos los futbolistas de las cinco grandes ligas europeas, solo Bruno Fernandes (98) y Romano Schmid (77) generaron más ocasiones en jugada que él (67) el curso pasado. En conducción, solo Vinícius (43) firmó más carries que derivaron en ocasión que sus 37. Es un extremo que vive entre líneas, pero que golpea en el último tercio.

Nico Williams, el desborde que rompe partidos

El nombre de Nico Williams aparece cada vez que un grande necesita un extremo zurdo. Arsenal no es la excepción. El jugador de Athletic Club, atado hasta junio de 2035, se resiste a abandonar el club de su vida. Pero el precedente de Martín Zubimendi, que dejó la comodidad del País Vasco para aterrizar en Londres, alimenta la esperanza.

Su temporada 2025-26 en LaLiga estuvo marcada por las lesiones: 6 goles y 3 asistencias en 25 partidos. Menos continuidad, pero la misma sensación de peligro permanente. Con España, volvió a irrumpir en el escaparate grande: se perdió el inicio del Mundial por problemas físicos, regresó desde el banquillo y acabó dando la asistencia del gol que decidió la final ante Argentina, con un cabezazo preciso hacia Ferran Torres.

Los datos de liga explican por qué su nombre siempre está en la agenda de los gigantes. Promedió 8,2 regates por 90 minutos en LaLiga; solo Lamine Yamal, Kevin y Jérémy Doku registraron más en las cinco grandes ligas (mínimo 1.000 minutos). En el área rival también vive cómodo: 7,7 toques por 90 en la zona de castigo, con solo 12 extremos por encima en toda Europa.

La cláusula de 90 millones de euros no es un caramelo, pero tampoco una muralla para un club que ya ha demostrado que está dispuesto a invertir fuerte cuando cree que un jugador puede cambiarle el techo competitivo.

Ez Abde, el cuchillo que gana faltas

Abde Ezzalzouli, ‘Ez Abde’, ha explotado en Real Betis. El ex del Barcelona firmó 18 intervenciones de gol en 29 partidos de LaLiga (10 goles, 8 asistencias), un registro solo superado por seis futbolistas en todo el campeonato, y fue pieza clave en la clasificación verdiblanca para la Champions.

Se perdió el Mundial con Marruecos por lesión, un golpe duro que puede convertirse en gasolina competitiva. No está en el escalón de Vinícius, pero comparte algunos rasgos que a Arteta le vendrían de maravilla: gana faltas, muchas, y conduce metros y metros hacia delante.

En la última liga, solo cuatro jugadores recibieron más faltas que Abde (71). Y apenas 10 superaron sus 5,7 conducciones largas progresivas por 90 minutos (mínimo 1.000 minutos), es decir, carries que avanzan al menos 10 metros el balón hacia campo rival. En un Arsenal que ya es letal a balón parado, un extremo que fuerce tantas infracciones cerca del área puede convertirse en un arma recurrente.

Mika Godts, el desequilibrio que PSG aún no ha cerrado

El nombre de Mika Godts parece encaminado a Paris Saint-Germain, llamado a cubrir la posible salida de Bradley Barcola. Pero este verano está repleto de operaciones “secuestradas” en el último momento, y PSG no termina de alcanzar las pretensiones de Ajax. Para Arsenal, incluso tendría un punto de revancha emocional tras la final de Champions perdida ante los parisinos.

Godts es uno de los extremos jóvenes más estimulantes del continente. Rápido, eléctrico, con una facilidad insultante para encarar y con números de futbolista ya hecho pese a que solo tiene 21 años. En la Eredivisie 2025-26 participó en 30 goles (17 tantos, 13 asistencias). Solo cinco jugadores en las 10 principales ligas europeas se involucraron en más.

Su impacto creativo también asusta. En esas mismas 10 ligas, únicamente Bruno Fernandes (98) y el propio Tzolis (81) generaron más ocasiones en jugada que él (80). En el regate, solo Lamine Yamal (133) y Yan Diomande (118) completaron más dribles que sus 87.

Y hay un dato que le conecta directamente con el perfil que buscaba Arsenal en Vinícius: solo Tzolis (44) firmó más carries que terminaron en ocasión que Godts (43). El belga igualó el registro de Vinícius en dos partidos menos (34 por 36). Es cierto que lo hizo en la Eredivisie y Tzolis en la liga belga, contextos menos exigentes que la Premier, pero el volumen y la repetición del gesto hablan de talento real.

Iliman Ndiaye, trabajo y regate con aroma Premier

Cuando quedó claro que Vinícius no iba a salir de Madrid, el nombre de Iliman Ndiaye se instaló con fuerza en el radar del Arsenal. El senegalés jugó mayoritariamente en la derecha con Everton, pero tras la lesión de Jack Grealish en enero se movió con naturalidad hacia la izquierda. Esa versatilidad le da puntos en un vestuario que valora mucho la polivalencia.

Sus números en un equipo que peleaba más por salir del pozo que por mirar hacia arriba fueron notables: 6 goles y 3 asistencias en 30 partidos de Premier League. Más allá de las cifras, fue una vía constante de salida con balón. Un futbolista que, cada vez que lo recibía, acercaba al equipo al área rival.

Solo Jérémy Doku (84) completó más regates que Ndiaye (73) en la última Premier. Y sin balón, no se esconde: solo Bukayo Saka (27) recuperó más veces la posesión en el último tercio que Ndiaye (26) en toda la liga 2025-26. Para un Arsenal que presiona alto, necesita extremos que trabajen hacia atrás y hacia delante con la misma intensidad.

Saïd El Mala, gol en medio del caos

Saïd El Mala apunta a Borussia Dortmund, pero el mercado no se cierra hasta que se firma. Con 19 años, su producción ofensiva en un FC Köln que sufría cada semana fue tan llamativa que su nombre empezó a sonar en medio continente.

Marcó 13 goles en 34 partidos de Bundesliga en un equipo que terminó 14º. En un contexto de pocos recursos ofensivos, su capacidad para fabricarse ocasiones casi en solitario lo convirtió en el foco de todas las defensas.

Solo Michael Olise (47) y Luis Díaz (41), ambos en Bayern Munich, registraron más carries que terminaron en disparo que El Mala (37) en la última Bundesliga. En carries que terminaron en gol, solo Olise (8) le superó; el jugador de Köln firmó 6. Es un atacante que, cuando arranca, suele terminar la jugada él mismo.

Matias Fernandez-Pardo, potencia para hoy… y mañana

Si Arsenal decide apostar por un proyecto más que por un producto acabado, Matias Fernandez-Pardo encaja en el perfil. El internacional belga de Lille, preferido incluso a Godts para el Mundial, firmó una campaña sólida en Ligue 1: 8 goles y 5 asistencias en 29 partidos.

A sus 21 años, destaca por una virtud que Arteta valora mucho: la conducción agresiva hacia campo rival. Solo siete jugadores en toda la liga francesa registraron más conducciones largas progresivas que él (122). Y no se trata solo de avanzar metros: terminó séptimo en carries que acabaron en disparo (26), y de sus 13 carries que generaron ocasión, tres terminaron en asistencia.

Es un extremo que todavía tiene margen de crecimiento, pero que ya produce a buen nivel en una gran liga. La sensación, no obstante, es que Arsenal busca algo más inmediato, alguien que llegue para mover la aguja desde el primer día.

Las apuestas atrevidas: Grealish y Rashford

Aquí es donde algunos aficionados de Arsenal pueden soltar una carcajada. Pero, si el club se atrevió a llamar a la puerta de Vinícius, ¿por qué no contemplar un par de nombres que hoy parecen casi imposibles?

Jack Grealish, talento para hoy

Jack Grealish vuelve a Manchester City tras un préstamo en Everton que solo frenó la lesión. Cumplirá 31 años en septiembre, un fichaje claramente de corto plazo, pero demostró que todavía puede marcar diferencias en la Premier.

En Goodison Park firmó 2 goles y 6 asistencias en 20 partidos de liga. Lo más llamativo: generó 1,99 ocasiones en jugada por 90 minutos, el doble que cualquier otro compañero con al menos 1.000 minutos. Cuando el balón pasaba por él, algo pasaba.

Su gran valor añadido para un Arsenal especialista en estrategia: las faltas que provoca. Solo Hannibal Mejbri (3,4) recibió más faltas por 90 que Grealish (3,2) en la última Premier (mínimo 1.000 minutos). En un equipo que exprime cada balón parado como Arsenal, un extremo que garantice alrededor de tres faltas por partido en zonas peligrosas es casi una invitación constante a cargar el área.

Marcus Rashford, el giro más inesperado

Marcus Rashford vivió una cesión relativamente positiva en Barcelona. Marcó 14 goles y dio 11 asistencias en 49 partidos en todas las competiciones, pero el campeón de España optó por firmar a Anthony Gordon. El inglés vuelve a Manchester United y la sensación es que ninguna de las dos partes está del todo convencida con el regreso.

Más allá de los goles, hay un detalle que encaja con la obsesión de Arsenal por exprimir la estrategia. En liga, Rashford lanzó 94 saques de esquina para Barcelona, solo uno menos que Declan Rice en la Premier (95). Y sus 23 córners exitosos –un compañero tocando primero el balón en el área– superan los 21 de Rice.

Un extremo que aporte gol, profundidad y, además, un pie fiable a balón parado desde la izquierda cambiaría la fisonomía ofensiva del equipo. El coste político de negociar con United, y el propio deseo del jugador, son otra historia.

Arsenal quiso a Vinícius y recibió un no. Pero ese intento dejó claro algo más importante que la propia operación: el campeón de la Premier está dispuesto a pelear por los mejores extremos del mundo. La cuestión ya no es si se atreverá, sino a cuál de estos nombres –o a qué sorpresa aún oculta el mercado– convertirá en el nuevo dueño de la banda izquierda del Emirates.