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Andy Robertson: De leyenda del Liverpool a clave en el Tottenham

En Anfield no se olvidará pronto a Andy Robertson. Ni se debería. El escocés ha sido, durante una era dorada del Liverpool, algo más que un lateral izquierdo: fue motor, termómetro y latido de un equipo que lo ganó prácticamente todo.

En la etapa Premier League del club, no ha habido otro como él en ese costado. Para discutir su lugar en la historia total de los “Reds” hay que irse muy atrás, a Alan Kennedy, el hombre de los goles en finales de Copa de Europa. Ese es el nivel de la conversación.

Con la camiseta del Liverpool, Robertson levantó la Premier League dos veces, la UEFA Champions League, la FA Cup, dos League Cups y el FIFA Club World Cup. Un palmarés completo. Un ciclo cerrado con la sensación de haber exprimido cada metro de banda.

El lateral que encajó perfecto en el caos organizado de Klopp

El fútbol de Jürgen Klopp pedía piernas, coraje y repetición de esfuerzos casi inhumana. Robertson llegó desde Hull City por unos 8 millones de libras en 2017/18 y encajó como si siempre hubiera pertenecido a ese sistema.

Subía y bajaba la banda a una velocidad que desesperaba rivales. Con balón, sin balón, con la misma intensidad. Su estilo, agresivo y entusiasta, se fundió con la identidad del Liverpool campeón.

Entrenadores rivales también lo veían claro. Tras un 3-1 en Anfield en diciembre de 2018, José Mourinho, entonces en el banquillo del Manchester United, dejó una frase que lo retrata: Robertson parecía correr “sprints de 100 metros cada minuto”. Esa imagen se quedó. No exageraba demasiado.

Una máquina de correr y de presionar

Los datos respaldan la sensación visual. En la temporada 2020/21, Robertson recorrió 389,3 kilómetros en Premier League, segunda mejor marca entre los laterales, solo por detrás de Luke Ayling. Y no solo era volumen de carrera: era cómo y cuándo corría.

Entre 2019 y 2022 lideró durante tres temporadas seguidas la estadística de sprints entre los laterales de la liga: 567 en 2019/20, 843 en 2020/21, 656 en 2021/22. Cifras de extremo, no de defensa.

Su presión se convirtió en marca registrada. El mejor ejemplo, aquella acción de 13 segundos ante el Manchester City en enero de 2018, en un 4-3 inolvidable en Anfield. Bernardo Silva, Kyle Walker, John Stones, Ederson, Nicolás Otamendi… uno tras otro, Robertson fue saltando como un resorte, encadenando esfuerzos en una secuencia que quedó como una de las imágenes defensivas icónicas de la Premier League. Ese tipo de jugadas crean identidad de club.

Un lateral que produce como un mediapunta

Su impacto no se limitó a la energía. Fue, sobre todo, un generador constante de ocasiones. Solo dos laterales en la historia de la Premier League han firmado 10 o más asistencias en tres temporadas distintas: Trent Alexander-Arnold y Andy Robertson, en 2018/19, 2019/20 y 2021/22.

En esas campañas, el escocés sumó 11, 12 y 10 asistencias en liga, respectivamente, en una sociedad por las bandas con Alexander-Arnold que redefinió el rol de los laterales en Inglaterra.

  • 612 toques en el área rival: primero entre laterales, primero entre defensas.
  • 430 ocasiones creadas (incluyendo asistencias): primero entre laterales, segundo entre defensas.
  • 88 grandes ocasiones generadas: primero entre laterales, segundo entre defensas.
  • 56 asistencias: ningún lateral izquierdo ha dado más.
  • 973 centros en jugada: primero entre laterales, segundo entre defensas.
  • 191 centros en jugada completados: segundo entre laterales, tercero entre defensas.
  • 4.000 pases exitosos que terminan en el último tercio: primero entre laterales, primero entre defensas.

Solo Lucas Digne le supera en centros en jugada completados desde ese costado. El resto mira hacia arriba.

En el debate del mejor lateral izquierdo de la historia de la Premier League, el nombre de Ashley Cole todavía se impone por una pequeña distancia. Pero Robertson está ya en esa mesa. No muy lejos.

Por qué Tottenham apuesta por él

Con el contrato en Liverpool llegando a su fin, era lógico que media Europa se fijara en un jugador de este perfil disponible a coste cero de traspaso. Tottenham se movió con decisión.

El club del norte de Londres ya había intentado su fichaje en enero, pero la operación se cayó cuando Liverpool no pudo recuperar a Kostas Tsimikas de su cesión en la Roma. El interés no se apagó. Con Roberto De Zerbi al mando, el intento se reactivó.

De Zerbi, tras imponerse a la competencia de clubes como Juventus, ha conseguido al lateral de 32 años. Tottenham ya contaba con Destiny Udogie y Djed Spence para el costado izquierdo, pero le faltaban voces con peso en el vestuario, referentes con recorrido al máximo nivel. El propio técnico lo resumió con claridad: Robertson aporta “experiencia, mentalidad y cualidades”. Lo ven como un jugador grande para un proyecto que necesita crecer.

Y hay un matiz clave: Tottenham viene de dos temporadas seguidas terminando 17.º. El club necesita líderes que eleven el listón diario, en el campo y en la ciudad deportiva. Robertson es un ganador en serie, acostumbrado a estándares altísimos y a sostener esa exigencia con el tiempo.

¿Qué versión de Robertson llega a Londres?

A sus 32 años, Robertson no es el lateral que aparecía una y otra vez en el área rival como en su pico absoluto, pero sigue siendo un jugador muy competitivo. Capitaneará a Escocia en el FIFA World Cup 2026, lo que habla de su vigencia.

En la temporada 2025/26 disputó 11 partidos como titular en Premier League con Liverpool y entró desde el banquillo en otros 13. Sumando todas las competiciones de club, alcanzó los 35 encuentros. No son cifras de jugador residual.

Su mapa de calor del último curso sigue dibujando un lateral agresivo, largo, que pisa campo contrario con frecuencia. Y los números lo respaldan: en entradas, productividad de centros y ocasiones creadas por 90 minutos, superó a todos los defensas del Tottenham 2025/26.

Comparado con los otros laterales zurdos del club, la diferencia es nítida (estadísticas por 90 minutos):

  • Pases al área: Robertson 5,07; Spence 2,67; Udogie 1,75.
  • Éxito en el tackle: Robertson 75,00 %; Spence 61,36 %; Udogie 61,29 %.
  • Centros en jugada completados: Robertson 0,92; Spence 0,44; Udogie 0,34.
  • Ocasiones creadas: Robertson 1,54; Spence 0,81; Udogie 0,44.

No son solo credenciales históricas. Es rendimiento presente. Con estos datos, no extrañaría verlo hacerse con la titularidad en poco tiempo.

La pieza que encaja en la idea de De Zerbi

El plan de Roberto De Zerbi se sostiene en futbolistas inteligentes, técnicos, capaces de interpretar espacios y ritmos, pero también dispuestos a competir con valentía. Robertson cumple con ese perfil casi al pie de la letra.

Ofrece amplitud, equilibrio y una salida limpia hacia el último tercio. Aporta liderazgo natural y una cultura de exigencia que Tottenham necesita con urgencia. Es un fichaje que, sobre el papel, tiene poco margen de error: llega libre, con experiencia en finales, con hambre aún visible y con números que siguen siendo de élite.

No está ya en la cumbre física que lo convirtió en una fuerza devastadora en la banda de Anfield. Pero conserva algo igual de valioso: la clase, la lectura del juego y la personalidad para arrastrar al grupo hacia arriba.

La pregunta no es si Robertson mejorará al Tottenham. Eso parece casi inevitable. La verdadera incógnita es otra: ¿será su carácter ganador el detonante que convierta al club en un equipo que, por fin, compita de verdad por algo más que sobrevivir en la tabla?

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