Anderson elige al City y deja al United en el intento
El último intento de Giggs no bastó: Anderson elige al “rey de Manchester”
Ryan Giggs y Phil Bardsley lo intentaron hasta el último putt. Literalmente. En un campo de golf en Portugal, a comienzos de verano, dos ex referentes del Manchester United se cruzaron con Anderson y se lanzaron a por él, tratando de torcer un destino que ya parecía teñido de azul.
“Estábamos en Portugal jugando al golf, vimos a Anderson y hablamos con él para intentar convencerle de fichar por el United”, recordó Bardsley en declaraciones a Casinolyze. A su lado, Giggs, uno de los mayores iconos de la historia del club, sumaba peso a la operación con su sola presencia. El objetivo era claro: evitar que una de las grandes estrellas de la selección inglesa acabara en el Etihad Stadium.
No funcionó.
El fichaje récord que encendió la ciudad
Poco después de aquel encuentro, Anderson, de 23 años, cerró su traspaso desde Nottingham Forest al Manchester City por una cifra que superó la barrera de las nueve cifras y que, por un breve periodo, le convirtió en el futbolista británico más caro de la historia. Un mediocentro defensivo por más de 100 millones de libras. Una apuesta que sacudió el mercado y reavivó la eterna batalla por el poder en la ciudad.
El propio jugador se encargó de avivar el fuego en su debut, etiquetando al City como los “reyes de Manchester”. Un mensaje directo, sin rodeos, lanzado al otro lado de la ciudad, donde el United había decidido dar un paso atrás cuando las exigencias del Forest superaron el listón de las 100 millones.
Ahí se rompió la carrera. El United, interesado al principio en pelear el fichaje, se retiró cuando la operación se disparó. Michael Carrick, al frente del proyecto de Old Trafford, miró entonces hacia otros perfiles y acabó reforzando el centro del campo con Andrey Santos, procedente del Chelsea, y con el capitán del Aston Villa, Youri Tielemans.
Bardsley, entre la admiración y el escepticismo
Bardsley no esconde que Anderson le parece un futbolista extraordinario, pero tampoco disimula sus dudas con respecto a la cifra pagada por el City. “Sabía que con Elliot se llegaría a más de 100 millones y no me sentía cómodo yendo a ese precio por él como jugador”, admitió. “Escucha, es sobresaliente. Me gusta mucho”.
Su argumento es claro, casi de vieja escuela: “Si gasto ese dinero, quiero un jugador que me añada 30-40 goles por temporada. Eso es lo que busco por esa tarifa. Eso es valor por dinero”. Desde su óptica, City y Tottenham han ido demasiado lejos con Anderson y Sandro Tonali.
En contraste, el exdefensa se deshizo en elogios hacia el otro gran fichaje del verano en el centro del campo de Manchester… pero del lado rojo. “Fichar a Youri Tielemans por 35 millones es un negocio fantástico. Es un jugador probado en la Premier League, puede rendir y ha ganado trofeos”, subrayó. Experiencia, rendimiento inmediato y un coste asumible: la antítesis del megaoperación por Anderson.
La elección de Anderson: presente campeón, futuro incierto
Pese al interés del United y al intento personal de Giggs y Bardsley, Anderson tenía clara su prioridad: jugar para el vigente campeón. Su rendimiento con la Inglaterra de Thomas Tuchel en el Mundial 2026 le había colocado en el escaparate más alto, y el City se presentó como el escenario ideal para seguir creciendo.
“En cuanto supe que el City me quería, estaba absolutamente decidido a que este movimiento se hiciera”, confesó el centrocampista tras firmar su contrato por cinco temporadas. “Quieres ponerte a prueba al máximo nivel. Estar en el City significa que tengo esa oportunidad”.
Su ascenso ha sido vertiginoso, pero él lo ve como la consecuencia natural de su propia ambición. “Ha pasado bastante rápido, pero siempre creí que podía llegar a este punto, y es donde quiero estar”, explicó, consciente de que su llegada no es solo un fichaje más, sino una declaración de intenciones en un momento de cambio profundo en el club.
El primer gran movimiento de la era Maresca
El traspaso de Anderson es la primera gran pieza del puzzle para Enzo Maresca, encargado de guiar al City en la era posterior a Pep Guardiola. El técnico italiano, que llegó al Etihad tras su etapa en el Chelsea, debe mantener la hegemonía doméstica mientras renueva el corazón del equipo con sangre nueva.
Anderson encaja en ese plan. Juventud, jerarquía internacional y un perfil táctico que puede sostener y acelerar el juego del City. El mediocentro ya mira hacia adelante, ilusionado con trabajar bajo las órdenes de Maresca, del que ha recibido referencias muy positivas de antiguos compañeros.
El calendario no le dará tregua. El City se medirá al Arsenal en la Community Shield el próximo fin de semana y, después, abrirá la defensa de su título de Premier League en casa ante el Bournemouth. Dos escenarios perfectos para que el fichaje récord empiece a justificar cada libra invertida… y para demostrar si los “reyes de Manchester” han elegido bien a su nuevo guardián del centro del campo.






