Adam Wharton: el mediocampista que Liverpool necesita
Liverpool ha renovado la defensa. Ha añadido desequilibrio por fuera. Pero el centro del campo, ese viejo debate en Anfield, sigue prácticamente intacto. Y desde fuera del club ya empiezan a levantar la voz: toca gastar fuerte… y hacerlo en Adam Wharton.
Darragh MacAnthony, presidente de Peterborough United y confeso hincha de Liverpool desde niño, aprovechó su aparición en el programa White and Jordan de talkSPORT para lanzar un mensaje directo al despacho de Richard Hughes, nuevo director deportivo de los ‘reds’.
“Sus piernas se fueron el año pasado”
MacAnthony no se anduvo con rodeos al hablar del estado actual del mediocampo y, en particular, de Alexis Mac Allister.
“Me encantaría que ficharan a Adam Wharton. Creo que Mac Allister, para mí, sus piernas se fueron el año pasado. Solo cuando se puso la camiseta de Argentina reaparecieron”, afirmó el dirigente.
Su propuesta es tan clara como agresiva: abrir la puerta de salida al campeón del mundo si eso permite incorporar al mediocentro de Crystal Palace.
“Si pudieras hacer negocio ahí con él saliendo, creo que traes a Wharton y tienes un jugador para los próximos siete u ocho años que será titular. Tiene un potencial enorme. Aunque cueste 85-100 millones de libras o lo que sea, estás fichando al jugador para el largo plazo”.
Es una cifra que coloca al joven inglés en el escalón de las operaciones más caras de la historia del club. Pero para MacAnthony, el contexto deportivo lo justifica.
Una ventana agitada… pero no en la medular
Liverpool ya ha movido ficha este verano: Jeremy Jacquet y Ronald Araujo han llegado para reforzar la zaga —el uruguayo, de momento, en calidad de cedido—, mientras que Victor Munoz se suma como nuevo recurso ofensivo en banda.
En el centro del campo, en cambio, la única novedad es el regreso de Harvey Elliott tras su breve y fallida cesión en Aston Villa. Nada más. El corazón del equipo que se desfondó por momentos la pasada temporada continúa prácticamente igual.
De ahí la insistencia de voces externas en que Hughes centre ahora todos sus esfuerzos en esa zona. Para MacAnthony, no hay duda: la prioridad debe ser un mediocentro de élite para sostener el proyecto.
El obstáculo: Barcola y el presupuesto
El problema es que Liverpool ya está persiguiendo otra gran operación. El club trabaja en un fichaje de alto coste por el extremo de Paris Saint-Germain, Bradley Barcola.
Con ese frente abierto y solo tres semanas por delante hasta el cierre del mercado, cuesta imaginar al club lanzándose a la vez a por otra incorporación cercana a las nueve cifras. Y menos aún cambiando el foco de golpe hacia Wharton.
El mediocentro de Crystal Palace sí estuvo en el radar de los ‘reds’ a comienzos de verano, según distintas informaciones, pero en las últimas semanas no ha habido movimientos visibles ni contactos avanzados.
Wharton, el mediocentro que convence a sus pares
A sus 22 años, Adam Wharton ya se ha ganado el respeto de futbolistas consolidados en la Premier League. Declan Rice lo ha calificado como un jugador de “nivel top”, y los números del de Crystal Palace respaldan ese elogio.
- Grandes ocasiones creadas: 0,49 (percentil 95, top 5 %)
- Ocasiones creadas: 1,55 (percentil 84)
- Recuperaciones: 5,8 (percentil 85)
- Balones recuperados en el último tercio: 0,6 (percentil 75)
- Entradas: 2,46 (percentil 64)
- Duelos ganados: 4,92 (percentil 51)
No es el clásico mediocentro destructor, de entrada feroz y corte permanente. Su valor está en otra parte: roba, ordena, acelera. Gana balones en zonas clave y, desde ahí, enciende las transiciones ofensivas.
Justo el tipo de perfil que, sobre el papel, encajaría en un Liverpool que quiere mandar con balón, pero que necesita más colmillo y consistencia sin él.
El vacío del ‘6’ y la derrota ante Monaco
El problema de fondo en Anfield no es la cantidad de centrocampistas, sino el tipo. Nombres hay. Especialistas, menos. Y el hueco en la posición de ‘6’ volvió a quedar expuesto en la derrota ante Monaco del domingo.
El periodista Ian Doyle, de Liverpool Echo, describió cómo el equipo “se volvió deslavazado y demasiado fácil de superar” tras ponerse 2-0 por delante. James Pearce, en The Athletic, fue en la misma línea al remarcar que “el hecho de que no hayan fichado a un mediocentro defensivo especialista para aliviar la carga sobre Ryan Gravenberch es preocupante”.
El diagnóstico es compartido: falta un ancla fiable, alguien que sostenga al equipo cuando el partido se rompe. El tipo de rol que, con matices, Wharton podría ocupar a largo plazo.
¿Llegará Wharton a Anfield?
Hoy, la respuesta más honesta apunta a un no. Todo indica que Liverpool no va a tirar la casa por la ventana por Wharton en este mismo mercado, sobre todo con la operación por Barcola en marcha y el tiempo corriendo en contra.
Pero el eco de voces como la de MacAnthony no va a apagarse. Ni tampoco la sensación de que, tarde o temprano, el club tendrá que afrontar una gran inversión en un mediocentro de referencia.
Porque si algo ha dejado claro el último curso —y partidos como el de Monaco— es que el Liverpool de la nueva era no solo necesita talento. Necesita un eje. Y la pregunta ya flota en el aire de Anfield: ¿se atreverán a pagarlo cuando el jugador adecuado esté realmente a tiro?






